La compañía cántabra La Machina Teatro llevará el próximo sábado, 4 de abril, a las 20.00 horas, la obra ‘Robinson y Crusoe’ al Teatro Liceo de Santoña, dentro del circuito de artes escénicas Itinerarte del Gobierno de Cantabria.

 

En la obra, tras una hipotética guerra, en la que sólo la destrucción ha salido victoriosa, dos supervivientes llegan a una particular “isla”: el tejado de una casa hundida bajo las aguas que cubren la tierra. Los desconocidos, después de los momentos iniciales de tensiones y desconfianzas, van acercando su experiencia y sus recuerdos para vencer el miedo y la soledad.

 

Dos seres aislados en una isla, dos personajes de los que nace una historia de reconciliación y reencuentro entre dos culturas. El imperativo de sobrevivir consigue que se diluyan los rencores y que la palabra no sea un obstáculo para el entendimiento. Desde una situación anecdótica se constituye un relato lleno de humanidad y ternura que logra atrapar a grandes y pequeños y sumergirlos en una aventura de humor y amistad.

 

‘Robinson y Crusoe’ es una metáfora de la soledad en una isla (como en la obra de Daniel Defoe, fuente de inspiración) y trata de los grandes mitos universales, erigiéndose la obra como un juego donde se representan todas las dificultades de las relaciones humanas en una obra llena de emociones y sentido lúdico, a través de una historia que aborda varios asuntos: guerra, confrontación, supervivencia, racismo, encuentro entre personas, delirio compartido en una noche de estrellas fugaces, amistad y separación.

 

Los actores son Fernando Madrazo y Luis Oyarbide. El jefe técnico es Víctor Lorenzo. La gestión y distribución es responsabilidad de Rocío Tagle y la dirección de la compañía la ejerce Francisco Valcarce. El diseño de iluminación es de Andrea Abbatangelo, la escenografía fue concebida por François Chanal y la música es original de Giacomo Ravicchio con arreglos y ejecución de Claudio Mantovani. La coordinación general de todos los aspectos creativos y la dirección del espectáculo son obra de Carlos Herans.