El protagonista de ‘Altamira’, Antonio Banderas, y su director, Hugh Hudson, participarán hoy viernes, 1 de abril, en el estreno de la cinta en el Palacio de Festivales de Cantabria.    

El estreno será, a las 20.30 horas, y previamente a la proyección, sobre el escenario del Palacio de Festivales, habrá una ronda de intervenciones que iniciarán Lucrecia Botín y Álvaro Longoria, en representación de la productora Morena Films, y que continuará con las palabras de Hudson y Banderas. También estará presente la actriz Irene Escolar.

También intervendrá el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, que ejercerá de anfitrión en este acto, que congregará una numerosa representación de autoridades y personalidades de la cultura y la sociedad de la comunidad autónoma, según ha informado en un comunicado el Gobierno regional. Junto a Revilla, estarán también la vicepresidenta autonómica, Eva Díaz Tezanos, y varios consejeros del Gobierno regional.

Los invitados podrán acceder a partir de las 19.30 horas al Palacio de Festivales y está previsto que, antes de las intervenciones desde el escenario, las autoridades y protagonistas de la película posen en un photocall habilitado y hablen con los medios de comunicación.

 La cinta ‘Altamira’ hace regresar al espectador a la Cantabria de finales del s. XIX, en la que un arqueólogo y científico amateur, Marcelino Sanz de Sautuola, y su hija de 8 años, María, descubrieron una de las obras más importantes de la Historia: las pinturas de Altamira.

Lejos de proporcionarle honor y gloria, su deslumbrante contribución a la historia le enfrentó sin embargo con la indiferencia y el escarnio de la comunidad científica de la época.

A pesar de sus esfuerzos por demostrar la veracidad del descubrimiento, Sautuola fue acusado de falsificación por el francés Émile Cartailhac, la máxima autoridad en Prehistoria del momento.    Al paso de los años y superado por las evidencias, Cartailhac publicó el texto Mea Culpa de un Escéptico, en el que reconocía el hallazgo y su importancia mundial, pero el texto llegaba tarde a devolver el honor a Marcelino.

Altamira es una historia de lucha, de valentía, de pasión por la historia, por el arte y por la defensa de la verdad y el honor.