Cantabria ha incorporado 25 bienes de interés cultural a su patrimonio protegido en cuatro años, concretamente entre 2010 y 2103, según el Anuario Estadístico de España 2015 que recientemente ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE).   

En concreto, Cantabria tenía inscritos como Bien de Interés Cultural (BIC) un total de 312 bienes en 2013 frente a los 287 del comienzo de la década.

Del total, la mayoría, 291, son bienes inmuebles, y suponen diez más que en 2010. El mayor crecimiento en la declaración de BIC lo han experimentado los bienes muebles aunque su número es considerablemente menor, y quie han pasado de seis a comienzos de la década a 21 en 2013, lo que supone un incremento del 250%.

De este modo, Cantabria ocupa la decimotercera posición como la comunidad autónoma con mayor número de bienes inmuebles y muebles declarados como BIC, pese a ser la tercera autonomía más pequeña de España.

Entre los bienes que se han declarado BIC en el citado periodo están los Yacimientos del Cueto de Morín, en Villanueva de Villaescusa; 20 órganos de otros tantos inmuebles religiosos; el fuerte de El Rastrillar (Laredo); los Torreones de Cartes; el Castillo de Corbanera (Santander); las estaciones de arte esquemático de la Braña de los Pastores; las fortificaciones del Brusco y el Gromo en Santoña y Argoños; la estación megalítica del collado de Sejos-Cuquillo; o la iglesia de San Julián en Bustasu.