La próxima programación del Palacio de Festivales de Santander se caracterizará por ser “amplia” e “influyente” y por tener en cuenta “a todos los públicos”, a los de “siempre” y también a los que han estado “un poquito más olvidados”. Además, la oferta cultural, que estará basada en la “calidad” y “variedad”, buscará propuestas “sólidas” e “interesantes”, al tiempo que va a “dar la oportunidad a formatos pequeños”.

Así lo ha avanzado el coordinador del Palacio, Regino Mateo, en rueda de prensa en la que, ha opinado que los formatos pequeños no se han “considerado”, por “diversas” razones.   

De este modo, y pese a que hay gente “de alta calidad” en Cantabria en este ámbito, ha lamentado que “quizá no ha tenido el Palacio tan abierto como debería”.   

Mateo ha apuntado que van “cambiando un poco” los criterios, y que se está hablando del “Palacio en tiempos de crisis”, y que hay que “ajustar” y “replantearse” las cosas y tener en cuenta también formatos pequeños, que ofrecen producciones “de mucho nivel”.   

En general, el coordinador artístico del Palacio ha dicho que la próxima programación incluirá propuestas “muy interesantes” que van a “mantener bien el tipo” de la oferta cultural.

A preguntas de los medios, ha precisado que no se trata de dar un ‘giro rotundo’, sino de ir “poco a poco”, respetando a los distintos públicos. Pero, ha avisado que hay que tener en cuenta que los presupuestos no son “infinitos”, sino “muy bajos y limitados”.   

También se ha referido a propuestas más populares, que en grandes ciudades representan en teatros comerciales, de los que carecen Santander y Cantabria, por lo que “es lógico” que el Palacio de Festivales cubra esa “carencia” de otro tipo de escenarios. Al tiempo, apuesta por incluir propuestas interesantes desde el punto de vista artístico.   

Sobre las grandes producciones en tiempos de “mayores alegrías” desde el punto de vista económico -como las óperas, por ejemplo-, ha comentado que “hoy por hoy, el Palacio no tiene capacidad para ese tipo de producciones”.  Así, apostar por otros formatos es, a juicio de Regino Mateo, lo más “inteligente, honesto y sensato” y para finalizar, ha insistido en la importancia de cuidar la “calidad” y el “interés” de la oferta cultural, y que ésta se dirija a todo tipo de públicos, es decir, que sea “abierta a todo el mundo”, a los que buscan un formato “más popular y ligero” y a quienes persiguen “la excelencia”.