‘The Connectión Concert’ acaparó a un total de 322.120 personas frente a la televisión entre las diez y las doce de la noche, lo que supone un 2,13 por ciento de la audiencia.

Esos espectadores se suman a los más de 6.000 que se desplazaron hasta Santo Toribio para disfrutar en vivo de la música del artista internacional que inauguró, con un espectáculo de luz y sonido, los eventos del Año Jubilar Lebaniego.

Esta actuación, de dos horas de duración y retransmitida también en ‘streaming’, arrancó con sonidos espirituales y una sucesión de imágenes del monje Beato de Liébana y de ilustraciones de su obra más famosa -‘Comentario al Apocalipsis’, escrita en el siglo VIII-, dentro de la parte específica del concierto creada por el Jubileo.

El objetivo era resaltar la idea de permanencia del templo religioso, un lugar que “existía antes de nosotros y que seguirá existiendo después”, como manifestó el propio Jarre el pasado marzo en Potes, donde presentó su espectáculo.

El recital del compositor e intérprete francés, que terminó con las mismas imágenes y sonidos místicos con los que empezó, se compuso de más de 20 canciones, la mayoría de ellas -unas quince- de su etapa más reciente, ya que están incluidas en sus tres últimos discos, publicados en año y medio.

Pero en el repertorio elegido para Liébana y el Jubileo, Jarre (Lyon, 1948) también intercaló sus grandes temas, como ‘Oxygene 4’, todo un clásico en la larga trayectoria del artista, que arrancó en 1971.

Casi cinco décadas después de su debut, acumula más de 80 millones de discos vendidos. A lo largo del concierto tocó desde un arpa láser hasta un ipad, e interpretó, junto a sus inseparables gafas de sol, temas como ‘Ethnicolor’, ‘Heart of noise’, ‘Automatic’, ‘Circus’, ‘Exit’ o ‘Conquistador’, que acompañó con los sonidos de la guitarra eléctrica tocada por él mismo (fue guitarrista de su primera banda de rock, ‘The Dustbins’). ‘Oxygene 8’, ‘Zero Gravity’, ‘Souvenir of China’, ‘Inmortals’, ‘Oxygene 19’, ‘Brick England’, ‘Equinoxe 4’, ‘Zoolooklogie’ o ‘Glory’ completaron el concierto con el que Jean-Michel Jarre “conectó” Liébana “con el mundo”.