El filósofo y escritor Fernando Fernández-Savater ha recogido este miércoles en Santander el Premio Internacional Eulalio Ferrer, que entiende como el “reconocimiento a un esfuerzo”, más que “a los méritos de una obra genial que no es la mía”, ha dicho.   

Un esfuerzo por “unir las dos orillas del Atlántico”, y ha reivindicado la presencia española en el pensamiento hispanoamericano porque “también somos Hispanoamérica“.

En este contexto, ha asegurado que el Premio Eulalio Ferrer es “emocionante” para él, tanto por su “mucho aprecio” por el santanderino como por relación con México. “Mi vida no se puede entender sin mi vinculación a México”, ha asegurado.   

Savater considera que la distinción es un “reconocimiento a una función social”, que no se considera un filósofo sino profesor de filosofía, “que no es poca cosa”. “Hay muchos genios pero faltan maestros”.Y también ha dicho que ha “intentado” preparar a los ciudadanos para serlo, para que “pierdan el miedo a serlo”, pero con éxito mediocre” ya que “las cosas siguen parecidas”, con la “juventud robusta y engañada” de Quevedo. “Me tomé la molestia”, ha dicho parafraseando el epitafio del canciller alemán Willy Brandt que dice ‘Lo he intentado’.

El Premio Internacional Eulalio Ferrer 2015 que ha recibido Savater –cuya candidatura presentó la Fundación Bruno Alonso— está dotado con 48.000 euros y convocado por la UC, la UNAM, la Universidad de Guanajuato, la Fundación Cervantina de México y el Ayuntamiento de Santander, y tiene el fin de distinguir a personalidades destacadas del ámbito humanístico, literario y/o de las ciencias sociales.

Por ello, también han intervenido el rector de la UC, José Carlos Gómez Sal; la presidenta de la Fundación Cervantina de México, Ana Sara Ferrer; la directora del Centro de Estudios Mexicanos de la UNAM Madrid, MªAlicia Mayer, y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna.

El rector ha afirmado que en estos tiempos “no es fácil” ser profesor de filosofía o ética “y tener predicamento”, y “lejos quedan aquellos tiempos” donde éstos marcaban las pautas del pensamiento y acción de una generación “ávida de cambios y nuevos horizontes”. “Los momentos que ahora estamos viviendo necesitan de nuevas referencias; mentes lúcidas y comprometidas que muestren caminos transitables y Fernando Savater es una de ellas”.