Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional celebra este año su 105 edición.

Los campos de Laredo y sus alrededores son sembrados de dalias y clavelones en distintas variedades cromáticas que, en su momento de floración, ofrecen una sinfonía de colores y aromas propios de la que es considerada, a finales de agosto, como la Capital Mundial de la Flor. Su corte en los tres días previos al gran desfile garantizan su óptima frescura en la pista, aunque ello suponga trabajar a contrarreloj en una labor de precisión milimétrica, con trabajo pétalo a pétalo incluido, que culmina en la denominada Noche Mágica. 

El último viernes de agosto, a las cinco y media de la tarde, tres bombas señalan el inicio de la Gran Batalla de Flores. Miles de personas de todos los lugares presenciarán el Gran Desfile.