La Universidad de Cantabria (UC), a través de la Oficina EcoCampus de Gestión Ambiental, ha colocado en la marquesina de acceso a los Laboratorios de I+D+i, en la Plaza de la Ciencia, los primeros vinilos protectores para evitar la colisión de aves en las cristaleras.  

La vicerrectora de Espacios, Servicios y Sostenibilidad de la UC, Ángela de Meer, ha explicado que este proyecto es “un ejemplo más de toda la labor que se está haciendo en el tema de la sostenibilidad” a través de Ecocampus y “un ejemplo de cómo la universidad puede hacer un proyecto de investigación” con “muchos agentes” implicados.   

Así, durante los dos últimos dos años, SEO/BirdLife Cantabria realizó un seguimiento de las muertes de aves por colisión en el campus: 55 ejemplares de 17 especies distintas, si bien este dato es solo “la punta del iceberg” puesto que en muchas ocasiones los cuerpos de los pájaros desaparecen y no pueden ser contabilizados.   

El trabajo de campo se realizó a través de dos visitas mensuales de SEO/BirdLife a 16 cristaleras del Campus de la UC, junto al llamamiento a la comunidad universitaria de enviar imágenes a través del móvil cada vez que veían un ave muerta, para facilitar el recuento.

En este sentido, la vicerrectora ha explicado que la colocación de la medida protectora en la marquesina ubicada en la Plaza de la Ciencia es también un homenaje a la memoria de un miembro de Seguridad de la UC, Julio Pérez Blanco, que era colaborador del proyecto y mandaba frecuentemente fotos de pájaros, y que falleció el verano pasado.   

De Meer ha destacado la aportación en el proyecto del Ayuntamiento de Camargo, ya que estas medidas protectoras se han financiado con el importe del Primer Premio Especial Sostenibilidad del XIX Certamen Humanidad y Medio Ambiente que el municipio otorgó a la Oficina de Ecocampus. Además, ha agradecido la aportación de Serisan como la empresa que ha confeccionado los vinilos protectores.   

Tanto Ignacio Fernández como Felipe González, también representante de SEO/BirdLife, han explicado que entre los 55 pájaros muertos localizados se han encontrado no solo aves urbanas, gorriones y mirlos, sino también migratorias e incluso un Martín Pescador.   

Los vinilos instalados persiguen reducir la transparencia de las cristaleras siguiendo las recomendaciones técnicas, como no dejar huecos superiores al ancho de una mano para que las aves se den cuenta de que hay un obstáculo y no colisionen.

Ahora se realizará un seguimiento para ver si se reduce “significativamente” esa mortalidad con el objetivo de poder exportar estas experiencias a otras instalaciones. “Aquí estamos haciendo ciencia para poder en el futuro patentar o registrar sistemas que permitan reducir la mortalidad”, ha precisado González. Ecocampus es la formalización del compromiso de la Universidad con la Agenda 21 Local, y persigue dos metas: mejorar la situación ambiental de sus campus y sensibilizar a la comunidad universitaria para impulsar la participación e intervención en el debate y búsqueda de soluciones a los conflictos ambientales globales y locales.