La Consejería de Turismo de Cantabria, en colaboración con la aerolínea Vueling, pone en marcha la experiencia ‘Flying Chefs’ que, a través de los chefs estrellas Michelín de la región Fernando Sainz de la Maza y Nacho Solana, demuestra el potencial gastronómico de Cantabria como uno de sus principales valores turísticos.

La Consejería de Turismo de Cantabria junto con Vueling, la aerolínea líder en el aeropuerto de Barcelona-El Prat, han creado la experiencia ‘Flying Chefs’, una iniciativa que demuestra el potencial gastronómico de la región a través de dos de los máximos exponentes de la cocina cántabra: Fernando Sainz de la Maza del restaurante El Serbal y Nacho Solana del restaurante Solana. Juntos han ofrecido un showcooking a bordo para deleitar con su cocina en formato tapas a los pasajeros de la ruta que conecta Barcelona con Santander. Una iniciativa única y efímera, creada con el firme propósito de posicionar Cantabria como un destino gastronómico de los catalanes gracias a la operatividad de las nuevas rutas de Vueling que conectan la ciudad condal con la capital cántabra.

A través de la experiencia ‘Flying Chefs’ “queremos demostrar nuestro apoyo a la gastronomía de la región, uno de nuestros principales valores turísticos”, afirma el Director General de Turismo de Cantabria, Santiago Recio. “De ahí nuestra colaboración con Vueling dado que gracias a las conexiones que ofrece con Barcelona, Cantabria se ha convertido en un destino gastronómico de fin de semana accesible para la mayoría de los catalanes. Actualmente, la ruta de Vueling Barcelona-Santander opera con tres frecuencias semanales (martes, viernes y domingo) con precios a partir de los 29,90 € y una duración de vuelo de 1hora15 minutos.

Poco más de una hora de vuelo en la que los pasajeros a bordo del avión ‘Flying Chefs’ han podido degustar la cocina de estos dos grandes representantes de los fogones. Sainz de la Maza ha elevado el producto cántabro a la máxima potencia con una propuesta a base de anchoas del Cantábrico y queso artesano de Las Garmillas, mientras que Solana ha optado por elaborar el pulpo de la costa de Cantabria con fondo de escabeche, rocas de patata y huevas de trucha. Todo ello, acompañado por vino de la Costa de Cantabria de Bodegas Sel D’ aiz en la que el joven Asier Alonso demuestra el resurgir de los vinos de Cantabria. Una degustación que ha servido como aperitivo a lo que los viajeros pueden encontrarse en Cantabria. Y es que la región ofrece una amplia oferta gastronómica, que incluye un gran repertorio de tabernas tradicionales y modernos locales de nueva apertura, además de sus cinco grandes templos de la vanguardia gastronómica (Annua, Cenador de Amós, El Nuevo Molino, El Serbal y Solana).