La sala de exposiciones Casyc Up acoge este mes una muestra sobre el retrato fotográfico durante los siglos XX y XXI en Cantabria compuesta por 53 piezas, en su mayoría de Pablo Hojas y Ángel de la Hoz, aunque también de otros ocho fotógrafos, que constituyen un recorrido por las distintas miradas de los artistas dentro de esta modalidad.

La muestra, que se inauguró el día 5, y permanecerá abierta hasta el 31 de mayo, forma parte del proyecto expositivo ‘Monólogo y silencio. La extensión interior del gesto’, y es continuación de la que puede verse en la planta baja del Centro Cultural de Caja Cantabria sobre el retrato en la pintura desde el siglo XVII a la actualidad.

Junto a las obras Pablo Hojas y Ángel de la Hoz, dos referentes de la fotografía en Cantabria, figuran imágenes de Humberto Rivas, Jorge Fernández, Javier Lamela, Ciuco Gutiérrez, Javier Salas, Luis Otí, Raúl Lucio y Santos Montes.

La exposición ha sido presentada por el propio Pablo Hojas, quien se ha declarado partidario de la “sinceridad” en la fotografía, aprovechando la luz, y de retratar “mirando a los ojos” del protagonista para extraer todo su “brillo”.

Así se pone de manifiesto en algunas de sus fotografías presentes en esta muestra, entre ellas una serie denominada ‘Trece iluminaciones’, con imágenes pintadas por el fallecido artista Jesús Hoyos, que son copias únicas.

En el caso de Ángel de la Hoz, presenta una colección de retratos de diferentes personajes, principalmente de la cultura santanderina del siglo XX, hecha con luz continua artificial.

Por contra, Pablo Hojas prefiere retratar con “la luz del día”, imprimiendo “sinceridad” a sus fotos, y añadiendo “algún dato más al retrato”. Su objetivo es “llegar al interior de las personas”, según ha dicho, “mandar un mensaje” sobre lo que son. “A mí me gusta el retrato mirando a cámara”, ha afirmado el reconocido fotógrafo, para quien, pese al importante momento que vive este arte en la actualidad, sin embargo “se está perdiendo sinceridad”.

En este sentido, y frente a técnicas como el ‘photoshop’, se ha declarado partidario de utilizar la luz del día. “El retrato es la luz, hay que trabajar a través de ella, atenuando defectos y potenciando virtudes”, y resaltando “la mirada” y “el brillo de los ojos” ha recalcado.