La saltadora cántabra Ruth Beitia fue la gran protagonista de la segunda y última jornada del Campeonato de España en Pista Cubierta, que se disputó en el Centro Deportivo Municipal Gallur de Madrid, después, principalmente, de ganar el oro en altura con la mejor marca mundial del año y acechar el récord de títulos nacionales en ’indoor’ de Manolo Martínez, mientras que la jornada también dejó los triunfos de Kevin López, Manuel Olmedo y Pablo Torrijos, y una nueva mínima para los Mundiales de Portland (Estados Unidos) en la figura del cuatrocentista Lucas Bua.

La veterana atleta de Santander estaba predestinada a mantener su ’dictadura’ en su prueba por decimoquinta ocasión. Desde 2002, Beitia había ganado todo los entorchados y era la clara favorita para encadenar el decimoquinto consecutivo, y quedarse a uno de ’Superman’ Martínez, que acumuló un total de 16 en pista cubierta en su carrera.

Pero no tuvo un concurso fácil la santanderina, que fue de menos a más para acabar rozando superar el listón de los 2,00 metros. Superó el 1,83 y el 1,90 sin problemas y tras una buena criba se quedó para el 1,93 con Raquel Álvarez. La cántara falló en sus dos primeros intentos y hubo un momento de tensión, pero a la tercera sí lo logró, mientras que su rival no pudo y se tuvo que conformar con la plata.

A partir de ahí, Beitia se soltó la presión y demostró su calidad para alegría del Gallur que vio cómo pasaba a la primera el 1,96 y, posteriormente y al tercer intento, el 1,98, para conseguir, además de la mínima requerida para los Mundiales de Portland, que ya tenía por sus marcas al aire libre, la mejor marca mundial de 2016, empatada con la rusa Maria Kuchina, aunque el atletismo ruso está sancionado. De este modo, la española llegará con muy buen ánimo a la cita mundialista, donde una vez más peleará por otra medalla más