Más de 25.000 personas procedentes de Cantabria y muchos otros lugares del mundo han visitado el Observatorio Astronómico de Cantabria desde su apertura en 2007, fruto de una iniciativa conjunta de la Agrupación Astronómica Cántabra y la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria. Desde el año 2010, ha descubierto 37 estrellas variables, que son aquellas cuyo brillo varía con el tiempo, en períodos que pueden ir desde horas hasta días o meses.   

Esta variación es a menudo muy pequeña y difícil de detectar. Las variaciones de brillo pueden deberse a distintas causas: por ejemplo pulsaciones de la estrella, o una estrella compañera que la eclipsa al pasar por delante, etc. Así, cuando se descubre que una estrella conocida es variable, esto proporciona valiosa información sobre ella. Hay miles de estrellas que son variables, y la mayoría están aún por descubrir.

El OAC es una instalación de la Consejería de Universidades, Investigación y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, gestionado por la Universidad de Cantabria a través del Instituto de Física de Cantabria (IFCA, CSIC-UC); y cuenta con la participación de la Agrupación Astronómica Cántabra (AstroCantabria). José Ignacio González Serrano, del IFCA, es actualmente su director.

Como emplazamiento para esta instalación se eligió el Páramo de la Lora, en las cercanías de Polientes, en el extremo Sur de Cantabria. Su altitud de más de 1000 metros y el horizonte despejado del páramo proporcionan unas condiciones muy adecuadas para la observación astronómica, no siempre fáciles de encontrar en Cantabria. Se encuentra además alejado de núcleos urbanos fuente de contaminación lumínica, lo que hace que los cielos despejados sean desde allí espectaculares.

Gracias a esto, en el Observatorio se realiza un trabajo científico y observacional que, más allá de las visitas del público, ocupa el resto de las horas de la noche y también del día. El telescopio principal, un Ritchey-Chrétien de 40 cm de diámetro, instalado sobre una montura computerizada Paramount de gran precisión, es capaz de llegar a ver objetos celestes muy lejanos y débiles.