La Fundación Botín exhibe, este miércoles 8 de junio a las 20:00 horas, la película ‘Señas de identidad desconocidas’ de Jerzy Skolimowski, como parte del ciclo de cine ‘La nueva era Polaca’.

La cinta es un perfecto reflejo de la desafección del director de la sociedad polaca de la época. Se trata de la sexta sesión del ciclo cinematográfico Primera luz: la nueva ola polaca, 1956-1965, que coordina Richard Peña, director emérito del New York Film Festival y profesor de Film Studies en la Universidad de Columbia, junto con el Instituto Adam Mickiewicz (Varsovia).

La película, rodada en 1965 y con una duración de 73 minutos, es el primer largometraje de uno de los realizadores polacos más prestigiosos de su generación. De hecho, está compuesta por cuatro cortometrajes que Skolimowski había producido durante su estancia en la Escuela Nacional de Cine de Lodz. El argumento de la cinta es una metáfora de la vida de Andrzej Ieszczyc, un estudiante universitario interpretado por el propio Skolimowski. Una vez finalizada su exención del servicio militar, este joven intentar dejar ordenados varios asuntos de su vida antes de alistarse en el ejército. El rumbo arbitrario de la vida del protagonista le conduce a abordar cuestiones como llevar a su perro enfermo a ser sacrificado, intentar acostarse con la mujer que lleva tiempo deseando y visitar a la suya en el trabajo, solo para descubrir que ella también se acuesta con otros por dinero.

La Nueva ola polaca agrupó a una generación irrepetible de cineastas cuyas señas de identidad eran unas tramas ambiguas y el realismo de sus personajes. Protagonistas atrapados en situaciones que escapan de su control. De hecho, su principal objetivo era retratar la realidad de la Polonia de posguerra de la manera más honesta posible. La muerte de Stalin, en 1953, permitió a directores como Roman Polanski, Andrzej Wadja o Andrzej Munk situar el cine polaco a la altura de otras olas cinematográficas surgidas en países como Francia, Inglaterra, Japón o Brasil.