Cuarenta y ocho oficinas rurales de Liberbank están actuando actualmente como agentes financieros, según ha indicado la propia entidad.

Este hecho marca el inicio de la transformación de la red de sucursales en el medio rural, con el propósito de garantizar la presencia del banco en pequeños municipios y asegurar la inclusión financiera de éstos.

Este modelo empezó a implementarse en el último trimestre de 2016, transformando en agentes financieros a 6 oficinas de Asturias, 7 en Cantabria, 12 para Extremadura y  un total de 19 en Castilla-La Mancha.

El modelo de agentes se basa en la organización de un equipo humano con conocimientos bancarios y amplia experiencia en servicios financieros, liderazgo y arraigo social en sus territorios, y que han realizado un plan de negocio autónomo sobre la actividad que hasta ahora realizaba el banco.

Después de culminar la implementación de los nuevos modelos de oficinas urbanas e instalar equipamientos novedosos de atención personalizada en ellas, Liberbank está abordando la actualización de su modelo en el entorno rural para franquiciar sus oficinas en estas zonas.

Los agentes tendrán la responsabilidad de captar y administrar el negocio con la estructura empresarial adecuada a sus objetivos, manteniendo la imagen de Liberbank e implementando un modelo de atención con el apoyo de todas las áreas de la entidad financiera.

Además, tendrán la posibilidad de hacer todas las operaciones bancarias y dispondrán de sistemas de gestión para llevar a cabo análisis de clientes, simulación de precios y márgenes por producto.

Así pues, Liberbank seguirá siendo una entidad financiera líder en esas zonas y evitará la exclusión financiera de estas poblaciones.

Este modelo de sucursales rurales de Liberbank que funcionan como agentes financieros se enmarca en la nueva estrategia comercial del banco, dirigida a una atención personalizada y eficiente a sus clientes.