Cantabria ha ensalzado este domingo su cultura y sus tradicionales en su día grande que ha celebrado en Cabezón de la Sal, municipio que se ha llenado de personas ataviadas con trajes regionales o con instrumentos como el pito, la gaita y el rabel.   

Durante el acto institucional, celebrado en el parque Conde San Diego, el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, ha pronunciado ha destacado el “irreversible espectáculo” que supone esta fiesta, que es una “satisfacción” para todos quienes lucharon por la autonomía de Cantabria.   

“Esta fiesta no deja de ser algo emocionante porque se encuentra aquí la cultura de verdad, con la cultura tradicional”, ha ensalzado Revilla, que ha insistido en que esa cultura “con mayúsculas” hay que trasmitirla a las nuevas generaciones y mostrarla al exterior. También ha reivindicado su “tierra”, y ha reconocido que se encuentra en una “situación complicada” pero frente a la que, ha prometido, “honradez y trabajo a tope” de todo su Gobierno.   

En el acto también han estado la vicepresidenta del Gobierno, Eva Díaz Tezanos, y varios consejeros del Ejecutivo; la presidenta del Parlamento, Dolores Gorostiaga; el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, y la alcaldesa de Cabezón, María Isabel Fernández, entre otras autoridades.

Las autoridades acompañaron el desfile de las banderas desde la Casa de Cultura hasta la carpa donde, Revilla pronunció su mensaje institucional.

Como es costumbre, se realizó la tradicional ceremonia de izado de enseñas, primeramente todas las autonómicas excepto la cántabra, bajo los acordes del Himno de la Alegría.

A continuación, Revilla izó la bandera regional al son del Himno de Cantabria y, finalmente, Samuel Ruiz hizo lo propio con la enseña nacional con el Himno de España de fondo.   

La interpretación de los distintos himnos corrió a cargo de la banda de gaitas ‘Cantabria’, dirigida por Roberto Diego.