La telecabina del Parque de la Naturaleza de Cabárceno ha incrementado el número de visitantes al parque desde que se inaugurase el pasado jueves, en concreto entre un 25 y un 30 por ciento.

El director de la empresa pública Cantur, Javier Carrión, así lo ha destacado indicando que, desde la puesta en marcha de la infraestructura el pasado jueves, “hemos notado un incremento en las visitas al parque”. “Un 25 o 30 por ciento más de incremento, según muestran los datos preliminares que me han pasado, pero que no son todavía oficiales”, ha señalado el director de Cantur, empresa que gestiona el Parque de Cabárceno.

La telecabina supone una forma diferente de visitar este recinto cántabro en el que viven en semilibertad ejemplares de casi 150 especies animales de los cinco continentes y que a partir de ahora se pueden contemplar de forma panorámica, esto es, ‘a vista de pájaro’. La instalación cuenta con dos líneas con 60 cabinas de ocho plazas cada una y que pueden transportar a un máximo de 1.250 personas por hora.

En sus dos trayectos, la telecabina discurre por un total de 6 kilómetros, y a una media de 12 metros de altura del suelo, aunque sobre el lago de los hipopótamos alcanza los 60 metros. Con motivo de su estreno, Cabárceno dispondrá este mes de septiembre y de cara al puente del Pilar de octubre de una lanzadera, que realizará dos recorridos con siete paradas.

Este autobús llevará a los visitantes desde la cafetería de La Mina hasta la estación de los rinocerontes, de donde parte uno de los recorridos, el lineal, que consta de 22 cabinas. El otro, de trazado triangular y con 38 cabinas, es singular y único en Europa y a nivel internacional también. Sale desde el área de los elefantes y se junta con la otra línea (dotadas cada una de ellas con una cabina panorámica, con suelo de metacrilato y capacidad para cinco personas) en el intercambiador de los osos. Los trayectos también se unen en otros puntos estratégicos, como el mirador de Rubí, en la parte superior del recinto de los plantígrados, y desde se contemplan unas vistas “espectaculares”, de Santander y la Bahía.