La Fundación Botín, por segundo año consecutivo, continúa con el desarrollo de una serie de talleres para niños en Santander entre 6 y 12 años y adultos entre 30 y 60 años que constituirán, junto a otros talleres para familias y jóvenes que se están diseñando, el eje principal del programa formativo del futuro Centro de arte Botín, cuyo objetivo será desarrollar la creatividad e inteligencia emocional de los participantes a través del arte.

El diseño de estos talleres -seis sesiones en el caso de los niños y ocho sesiones en el caso de los adultos- que se desarrollan entre el 3 de noviembre y el 3 de diciembre en la sede de Villa Iris en Santander (calle Pérez Galdós, 47), ha sido posible gracias al convenio de investigación firmado en el año 2013 entre la Fundación Botín y el Centro de Inteligencia Emocional de la Universidad de Yale. Su objetivo era la investigación y el desarrollo práctico de un campo inédito hasta el momento: el impacto de las artes y las emociones en el desarrollo de la creatividad cotidiana de las personas, tanto en su ámbito personal como profesional.

Para el desarrollo de las actividades para niños en Santander, que son de lunes a jueves, se ha contado con la colaboración del Colegio Esclavas que participa en el programa educativo de la Fundación Botín y, además, es el centro educativo más cercano a Villa Iris.

Por su parte las sesiones de adultos tienen lugar los martes y jueves, y en ellas participan personas de diferentes perfiles y colectivos entre los que se encuentran, entre otros, Voluntarios del Centro Botín y miembros de ACEFAM (Asociación Cántabra de la Empresa Familiar).

‘Gracias a las obras de arte expuestas, los participantes en estos talleres practicarán y desarrollarán sus habilidades emocionales y creativas, con el objetivo de aplicarlas al análisis y resolución de problemas reales. El objetivo final consiste en mejorar e incrementar los conocimientos de los participantes sobre artistas y obras de arte, y especialmente disfrutar del bienestar que puede proporcionarnos el arte así como aprender y desarrollar nuestras habilidades emocionales y creativas para poder aplicarlas después en nuestro día a día, tanto en el ámbito laboral como en el personal y el social, ayudándonos a solucionar problemas y mirar de forma nueva a nuestro alrededor, buscando oportunidades’, comenta Fátima Sánchez, Directora ejecutiva del Centro Botín.

Como la Universidad de Yale afirma: ‘la creatividad y la innovación deben ser promovidas con el objetivo de que las personas puedan alcanzar el éxito personal y social, contribuyendo a la evolución y el desarrollo de la sociedad. Hasta el día de hoy la preparación específica que se ofrece en los colegios y universidades sobre creatividad e inteligencia emocional es aún muy escasa’-

Con este objetivo, la investigación desarrollada por la Fundación de arte Botín en colaboración con la Universidad de Yale está destinada a cubrir este vacío formativo por medio de un proceso en tres fases: el desarrollo de un modelo que describa el papel de las emociones en el proceso creativo; la investigación sobre cómo las artes pueden contribuir al desarrollo de las habilidades emocionales fundamentales para la creatividad; y, por último, el diseño y evaluación de actividades y talleres formativos para el desarrollo de la creatividad a través de las artes, generando una transferencia de estas habilidades a la vida personal y profesional de las personas.