El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) publica en su edición de ayer, 11 de agosto, la Orden por la que se establece la clasificación de las zonas de producción de moluscos y otros invertebrados marinos del litoral de la Comunidad Autónoma según la calidad de sus aguas. La orden clasifica las zonas en las que mariscadores pueden recolectar bivalvos, tunicados y equinodermos vivos y gasterópodos marinos, y establece que destino deben llevar los productos que se extraigan, indicando si es necesaria su depuración o no.   

El objetivo es proveer de mayor seguridad alimentaria al mercado marisquero de la región, aportando mayor confianza al consumidor sobre los productos y, a su vez, dar una mayor seguridad al mariscador para la puesta en el mercado de sus productos.

La nueva clasificación de las zonas de producción en relación a la calidad de sus aguas responde a los resultados de los análisis que  realiza la Dirección General de Pesca y Alimentación en el marco del Plan de Vigilancia de las Zonas de Producción de Moluscos Bivalvos de Cantabria. La clasificación que se encontraba vigente hasta ahora era de 1993.

La nueva Orden, que entra en vigor hoy día 12, hace públicas las nuevas relaciones de zonas de producción de moluscos y otros invertebrados marinos vivos en el litoral de Cantabria, estableciendo una delimitación precisa de las zonas de extracción, con base en la cartografía actual, definiendo el destino que deben llevar los moluscos que se extraigan de ellas, y si deben llevar depuración o no previa a su destino para el consumo humano.

En total son 12 zonas: 11 en las que se pueden extraer moluscos bivalvos y gasterópodos marinos, como las bahías de Santoña y de Santander; la ría de Mogro, San Vicente de la Barquera y de Tina Menor, y una en la que se pueden extraer equinodermos y gasterópodos que comprende todo el litoral costero desde la Ría de Tina Mayor hasta la Punta del Fraile.

Por otro lado, la clasificación de cada zona indica los tratamientos a someter a los productos que de ella se extraiga.  Si los resultados de los controles indican que no se cumplen las normas sanitarias establecidas para los moluscos, o que puede haber cualquier otro tipo de riesgo para la salud humana, se procederá al cierre de la zona de producción afectada.