Liberbank obtuvo un beneficio neto atribuido de 113 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que representa un 238,7% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Este incremento en el resultado de la entidad financiera presidida por Manuel Menéndez se produjo después de destinar a saneamientos y dotaciones un total de 114 millones de euros.

El margen de intereses en el primer trimestre de 2014 de Liberbank alcanzó los 103 millones de euros, con un crecimiento del 3% respecto al último trimestre de 2013 y ascendió a una aportación neta de 103 millones, frente a los 100 millones del último trimestre del año anterior y los 95 del precedente.

El margen bruto se situó en 401 millones de euros, un 100,4% más que el año anterior, a lo que contribuyeron las comisiones netas recurrentes, que en términos homogéneos, -descontados los ingresos no recurrentes-, crecieron un 3,9%, y los resultados por operaciones financieras, que ascendieron a 259 millones de euros, procedentes de ventas realizadas en las carteras de renta fija y renta variable.

La tasa de mora de la entidad se ralentizó, situándose en el 10,7% (excluidos los activos cubiertos por el Esquema de Protección de Activos de CCM), manteniéndose dos puntos por debajo de la media del sector, tras haberse frenado las entradas netas y seguir contenida la mora de particulares, en el 5,5%.

El balance de Liberbank alcanzó un tamaño de 44.830 millones de euros, un 4,7% menos que en el primer trimestre del año anterior y un 0,6% mayor que en el último trimestre de 2013.

Los recursos de clientes minoristas, que incluyen depósitos, empréstitos, fondos de inversión, de pensiones y seguros de ahorro, ascendieron a 30.024 millones de euros, lo que términos interanuales representa un crecimiento del 4,1% y refleja un crecimiento respecto al último trimestre de 2013 del 2,3%.

Los recursos captados en los mercados de capitales, que incluyen cédulas hipotecarias no retenidas en balance y empréstitos, registraron una reducción interanual del 19%, lo que está permitiendo reducir paulatinamente los niveles de dependencia de los mercados mayoristas. Desde el final de 2013 la disminución de los recursos mayoristas fue del 6,3%.