Así lo ha anunciado hoy el alcalde de Santander. De la Serna ha recordado que el proyecto de conexión peatonal plantea la mejora de la movilidad entre las calles Castilla y Alta, mediante la construcción de un puente peatonal y cuatro ascensores, dos de ellos panorámicos, que conectan esos dos barrios de la ciudad.

Se ha creado una avenida, con mobiliario urbano, al final de la cual hay una plaza de una superficie de más de 2.500 metros cuadrados, y se han colocado dos ascensores panorámicos que salvan un desnivel de 30 metros, adaptados también para personas con movilidad reducida, cochecitos de niños o bicicletas.

Esta actuación se une a las escaleras y rampas mecánicas de la calle Vargas a la calle Alta, a través de Eulalio Ferrer, y a las escaleras mecánicas entre Numancia y General Dávila a través de la calle Antonio Mendoza, haciendo posible establecer una conexión peatonal entre el sur y el norte de la ciudad, desde Castilla-Hermida hasta General Dávila.

De sur a norte, la obra comienza en el tramo de la calle Carlos Haya situado entre el Centro de Salud y la Comisaría de la Policía Municipal. Justo en este espacio se ubican una pareja de ascensores y una escalinata que salvan una altura de casi 9 metros.

Alcanzada esta cota, se cruza en toda su anchura la playa de vías existente a lo largo de una pasarela de cuatro vanos, 105 metros de longitud y 7 metros de anchura, con dos jardineras longitudinales en los dos laterales de 0,80 metros de anchura, que tienen la misión de aislar visual y acústicamente el flujo peatonal del tráfico ferroviario.

El nivel superior de estos ascensores se conecta con la calle Duque de Ahumada con una pasarela de acero de un solo vano y 40 metros de longitud, la cual desembarca finalmente sobre la cubierta del garaje de subterráneo de Duque de Ahumada. Sobre ella, se urbaniza una franja de superficie hasta llegar al final del ámbito del proyecto en esta calle.