El espacio expositivo Interview Room 11 Gallery de Edimburgo acoge la exposición ‘Invisible lines’, incluida en el Programa de Internacionalización de Artistas Cántabros promovido por el Gobierno de Cantabria. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 27 de junio.

El proyecto artístico, promovido por los propios artistas y avalado por la Consejería de Cultura, pretende dar visibilidad a artistas de la Comunidad dentro y fuera de España. Los seis creadores que integran la exposición cuentan con una “sólida y dilatada” trayectoria a nivel nacional e internacional, y algunos de ellos han sido galardonados con el Premio de Artes Plásticas del Gobierno de Cantabria.

La muestra aúna lenguajes artísticos tan diversos como la escultura, la pintura, la instalación y la video performance, con lo que las artes clásicas y las nuevas tecnologías se combinan para crear una propuesta innovadora que ya se ha exhibido en la Biblioteca Central de Santander y que viajará a la Sala Neuer Kunstverein Regensburg de Alemania.

En ‘Invisible lines’ se dan cita obras muy heterogéneas. La mirada de los seis creadores cántabros explora los límites de lo real y las fisuras de lo visible para ahondar en significados que afectan a nuestra relación con el cuerpo y sus fracturas. Se pretende así generar una tensa dialéctica entre el espectador y las obras.

La muestra expone trabajos de Ricardo Cavada, uno de los cántabros más prestigiosos en el ámbito de la pintura y su subjetivo uso del color ha llevado a los especialistas a compararlo con Rothko.  Las esculturas de José Cobo continúan la tendencia figurativa de artistas cercanos al Pop Art para configurar discursos de corte existencialista y narrativo. En la obra de Juan Carlos Fernández Izquierdo confluyen vertientes como la fotografía y la videocreación.  Daniel Gutiérrez Adán sitúa sus orígenes artísticos en la instalación, la fotografía y la videocreación.  Ana Díez se expresa con la fotografía, la video-performance, la escultura y la instalación. Su obra intimista gira en torno al análisis de la identidad. Y
Eloy Velázquez se maneja en un expresionismo formal que a veces recuerda el ‘Arte Povera’. Pero su permanente experimentación técnica genera un estilo muy personal. Sus obras han sido expuestas en centros tan prestigiosos como la Biblioteca Nacional.