El SEPRONA de la Guardia Civil de Cantabria se ha convertido en el primer Servicio de Protección de la Naturaleza de España en contar con un dron para la vigilancia y lucha contra los incendios forestales, los vertidos o el furtivismo.

El aparato, que cuenta con dos cámaras y tiene un coste de algo más de 4.000 euros, forma parte del nuevo material por valor de 30.000 euros adquirido por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria para mejorar el equipamiento de esta unidad y contribuir de esta forma a la prevención y persecución de delitos medioambientales.

El dron permitirá, entre otras tareas, mejorar la prevención de incendios, la realización de fotografía, video y cartografía aérea, la vigilancia de zonas de conflictividad, el control y seguimiento de vertidos y la detección de actividades irregulares e infracciones por caza y pesca ilegal.   

El material financiado por el Gobierno incluye también dos motocicletas Yamaha WR 250, con las que se refuerza el parque móvil y potencia la vigilancia de zonas de difícil acceso, así como dos maletines de señalización e inspección ocular en incendios forestales, dos tabletas Appe IPAD Mini, y 18 kit de intervención.   

La vicepresidenta y consejera de Medio Ambiente, Eva Díaz Tezanos, ha presidido el acto de entrega de este material en el cuartel de Campogiro, junto con el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, y el coronel jefe de la Guardia Civil, Juan Airas.

Todos ellos han destacado la importancia de la colaboración institucional y de “sumar esfuerzos” para garantizar la conservación del patrimonio natural de Cantabria.