La Universidad de Cantabria (UC) obtuvo 17,08 millones de euros para investigación en 2014, un 30,6% más en comparación con 2013. Del monto total, 10,2 millones procedían de convenios con empresas, instituciones y administraciones, y el resto, de fondos obtenidos de convocatorias de concurrencia competitiva.

El rector de la UC, José Carlos Gómez Sal, y el vicerrector de Investigación y Transferencia del Conocimiento, Ángel Pazos, han dado a conocer este martes en rueda de prensa estos datos, que muestran como los fondos para investigación captados han experimentado un “repunte” después de los años de crisis en los que la Universidad “ha mantenido el tipo”.

Los fondos captados por investigación contratada se han incrementado un 13% pasando de los nueve millones de euros en 2013 a los 10,2 el pasado año, una cuantía de la que la mayor parte fue por convenios con empresas. Así, Pazos ha destacado que la financiación de empresas a investigaciones de la UC se incrementó un 15%, alcanzando los 6,3 millones de euros.

“Este dato es enormemente importante en la coyuntura que aún estamos atravesando y en la que la Universidad de Cantabria sigue siendo una de las universidades españolas con más capacidad de captar dinero”, ha ensalzado el vicerrector de Investigación y Transferencia del Conocimiento, que ha sido el encargado de explicar los datos.

En cuanto a la financiación competitiva, la captación ha sido un “éxito” ya que se han obtenido casi siete millones de euros, lo que supone un 70,3 por ciento más que en 2013. Pazos ha explicado que esto se debe a que el pasado año hubo convocatoria del Plan Nacional, que el Estado “se comió” en 2013.

De esta forma, la financiación captada de convocatorias estatales ha pasado de los 419.000 euros a los 5,6 millones de euros en 2014. “Si es cierto que esperábamos una subida al volver a haber convocatoria del Plan Nacional, pero no se preveía tanto éxito como hemos tenido”, ha indicado el vicerrector.

Sobre los fondos captados de la Unión Europea, han descendido pasando de los 3,5 millones a los 794.000 euros, una circunstancia que se debe a que 2014 ha sido un “año de transición” en las convocatorias europeas porque concluía el VII Programa Marco y se empezaba el Horizonte 2020.

En este sentido, Pazos ha recordado que, aunque el investigador de la UC Ignacio Varela obtuvo el pasado diciembre 1,5 millones de euros de las ERC Starting Grants, esa cuantía no se puede contabilizar porque el dinero “aún no se ha ingresado en caja” y se tendrá en cuenta en el balance de datos de 2015.

Por otro lado, el vicerrector de Investigación ha indicado que los más de 17 millones de euros captados en 2014 han servido para mantener o contratar a más de 400 técnicos e investigadores, lo que hace que, “de cada cinco nóminas que paga la Universidad, un 25% no van con cargo a los presupuestos generales”.

Además, los datos de financiación para investigación obtenidos por la UC hacen que sea “la cuarta universidad española en calidad investigadora (según el ranking ISSUE-BBVA 2015)” y se sitúe “entre las cinco primeras universidades españolas en impacto mundial y en excelencia de las publicaciones científicas (Ranking SCIMAGO 2015)”.

Por su parte, el rector ha ensalzado que estos datos se deben al “tremendo esfuerzo” realizado por los profesores e investigadores de la Universidad, que han “mantenido el ritmo y el nivel” de la investigación logrando que no sólo la UC haya podido “aguantar el tipo” en la captación de financiación durante los años de crisis, sino que ahora se haya experimentado un “repunte”.

Gómez Sal también ha felicitado a los trabajadores de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) y de la Fundación Leonardo Torres Quevedo por su “esfuerzo”, ya que como administración universitaria son quienes “soportan todas las incidencias y el trabajo de la investigación que se realiza en la Universidad”.

Tanto Gómez Sal como Pazos han coincidido en afirmar las “buenas expectativas” para el presente año, en el que prevén un incremento de los fondos europeos, estabilidad de los fondos competitivos públicos, y un aumento de la confianza en las empresas.