El Último Desembarco de Carlos V, Fiesta de Interés Turístico Regional, se celebrará del 21 al 27 de septiembre en Laredo, en una edición que “gana en rigor histórico”.   

Con este programa, presentado en rueda de prensa por la concejala de Turismo y Festejos, Charo Losa, se está intentando que la fiesta sea declarada de Interés Turístico Nacional.   

La edil que ha destacado que el viernes, día 25, el emperador desembarcará en la playa Salvé, donde será recibido por las autoridades, un cortejo y miles de personas.   

Un espectáculo de pirotécnica, música y luz titulado ‘Molinetes de Fuego’, y los abanderados de Venecia con una exhibición del Manejo de Banderas, darán la bienvenida a Carlos V.

Las Reinas Leonor de Francia y María de Hungría, hermanas del rey, desembarcarán el sábado 26. Así, la recreación “gana en rigor histórico”, ya que las hermanas del emperador no pudieron desembarcar junto a él, sino al día siguiente, debido a un gran temporal.   

La Cena de Época, se celebrará el viernes 25, en la Cofradía de Pescadores de San Martín de Laredo. Se asarán dos terneros y se degustarán a otras viandas. Cena que correrá a cargo de Carlos Ibarrondo, uno de los más afamados asadores de carnes de España.

El domingo 27, el emperador, sus hermanas y sus correspondientes séquitos serán despedidos por las autoridades y se dirigirán al Monasterio de Yuste (Cáceres).   

La edil de Turismo destacó los beneficios que la celebración proporciona a Laredo, especialmente en el aspecto histórico-cultural, ya que Laredo ha quedado vinculado a “la persona más poderosa del siglo XVI”, el Emperador Carlos V y  ha pasado a formar parte de circuitos culturales, históricos y turísticos, como es la Red de Cooperación de las Rutas Europeas del Emperador Carlos V y la Fundación Academia Europea de Yuste.

Desde el punto de vista económico, la celebración del Desembarco contribuye a la desestacionalización del turismo en Laredo ya que alarga la temporada estival  y enlaza con la Feria de la Cerveza que se celebra en Octubre. La ocupación hotelera es muy alta, al igual que ocurre en los establecimientos de restauración y la afluencia de visitantes es continua, lo que también beneficia al comercio, es decir, que los visitantes y los vecinos de Laredo hacen gasto y eso repercute en la economía local.