El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha tratado con el alcalde de Rionansa, Pedro Manuel González, la modificación del Camino Lebaniego en el tramo entre Cades (Herrerías) y Quintanilla (Lamasón) para hacer que pase por lugares destacados.

Con esa modificación, se podría acercar el paso de los peregrinos a lugares como el acceso a la Cueva de El Soplao en Rábago; el Puente de la Herrería,Bien de Interés Cultural; la ermita de San Antonio en Riclones y las Cuevas de Chufín, Patrimonio de la Humanidad.

De esta forma, la etapa del Camino que va desde San Vicente de la Barquera hasta Santo Toribio de Liébana ganaría en interés monumental y en alojamientos, con el albergue de Los Picayos y el que está previsto construir en Puente El Arrudo (Herrerías).   

Revilla ha destacado la repercusión que tendrá recuperar el acceso en barca a la Cueva de Chufín por el embalse de Palombera, que sería un elemento diferenciador y más atractivo.   

En la reunión se ha analizado un proyecto para modificar la recepción de los visitantes de la cueva y abrir todos los meses del año y no solo 2 como ahora y así aumentar las visitas.     

El presidente se ha comprometido a visitar próximamente el municipio acompañado por el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Ramón Ruiz, para comprobar sobre el terreno los beneficios de estas actuaciones.   

Por otro lado, el alcalde ha informado al presidente del proyecto para poner en marcha el antiguo balneario entre Cosío y Puentenansa en colaboración con la iniciativa privada.

Con este objetivo, el Ayuntamiento realizará un estudio sobre la posible declaración del manantial de utilidad pública y con propiedades mineromedicinales, acogiéndose a la orden de la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio para el desarrollo de proyectos relacionados con el turismo termal en la Comunidad Autónoma.   

El alcalde también ha expuesto al presidente una iniciativa del Ayuntamiento para promover la investigación en el conjunto rupestre de las Cuevas de Chufín y Micolón. Para ello, una vez se tengan los permisos pertinentes de la Consejería de Cultura, en colaboración con el coordinador de las Cuevas Prehistóricas de Cantabria y con el equipo de arqueólogos y espeleólogos que las descubrió, se tratará de explorar en su totalidad este conjunto, incluso a través del pantano de Palombera para comprobar la existencia de nuevos hallazgos y, en su caso, la puesta en valor de los mismos.