El Centro de Interpretación de la Muralla Medieval de Santander, situado bajo la Plaza Porticada, se inaugurará este jueves.

Los Jardines de Pereda van a ser el eje que vertebre el anillo cultural. Este recurso cultural y turístico, que el Ayuntamiento difunde con una imagen de marca común, está formado por el Centro de Interpretación de los antiguos muelles, bajo la plaza de Alfonso XIII; el Museo de Prehistoria, ubicado en el Mercado del Este; la Catedral y su torre; el Banco de España y el Centro Botín.

Uno de los elementos principales que se podrán visitar en el Centro de Interpretación que se abrirá el jueves, es un tramo de la cerca medieval de la villa, en concreto, el comprendido entre el portillo de Don Gutierre y la Puerta del Mar.

A este elemento, se añaden una serie de estructuras arqueológicas que ofrecen al visitante la posibilidad de comprender la evolución del espacio urbano de Santander, desde los momentos previos a la construcción de la Puebla Nueva, hasta la actualidad.

En la recreación y exposición del futuro Centro Arqueológico de la Muralla de Santander se emplean las últimas tecnologías en reconstrucciones museográficas hiperrealistas, empleando herramientas de diseño CAD/CAM y técnicas de fabricación mediante una celda robotizada de fresado tridimensional, en las producciones audiovisuales, en las que intervendrán actores, guionistas y directores profesionales.

Se divide el discurso en cuatro ámbitos bien diferenciados, pero con un nexo de unión entre ellos que permita dar continuidad a la visita.

En el primer ámbito, se hace mención a la plaza Velarde en la actualidad y al descubrimiento del centro, a la utilización de las técnicas arqueológicas que han sido utilizadas para el análisis y la conservación de la muralla y los restos que la acompañan. Para ello se emplea el recurso de personaje real de la época que nos va relatando las distintas fases de la historia de la muralla.

Se accede después a una sala en la que una gran pantalla super-panorámica de muy alta resolución de 10 metros de longitud y de suelo a techo, y los recursos de luz y sonido adecuados, nos trasladarán a un espacio de otra época, con la muralla a un lado y la imagen de una playa en el otro.

Después de una producción que relata en orden cronológicamente ascendente la primera parte de la historia de la muralla, se accede al siguiente ámbito, en el que otra gran pantalla panorámica de dimensiones similares a la anteriormente descrita, descenderá desde el techo para contarnos la segunda parte de la historia de Santander y su muralla.

Terminada la producción, la pantalla vuelve a su origen escamoteándose en el techo y dando paso a dos grandes vitrinas que, suspendidas del techo nos muestran fondos y hallazgos descubiertos durante las labores arqueológicas llevadas a cabo en la zona.

Como recurso expositivo adicional, el visitante dispone de unos dispositivos portátiles con contenidos extras acerca de la exposición, con una visita guiada en inglés a fin de abrir el abanico de visitantes al centro, y con unos contenidos a modo de juego didáctico para los más pequeños de la familia o para grupos escolares.