El Gobierno de Cantabria ha invertido cerca de 90.000 euros en la rehabilitación de Santa María de Piasca, dentro del plan de restauración del patrimonio religioso de la región. 

Esta intervención ha estado centrada en los aleros del ábside central y ábside meridional del templo, y además se ha actuado en toda la superficie de los faldones que cubren las dos bóvedas de la cabecera, informa el Ejecutivo. 

El consejero de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Serna, ha realizado una visita para comprobar el resultado de esta intervención, que ha calificado de “excelente”, y ha anunciado que su departamento iniciará, en el plazo de tiempo “más breve posible”, la redacción del proyecto de la rehabilitación que afectará a la mejora de la cubierta, para evitar humedades y filtraciones. 

Serna recordó que el Gobierno de Cantabria tiene previsto invertir cerca de un millón de euros en la conservación del patrimonio religioso de nuestra región. 

Asimismo, el consejero también afirmó que, escuchadas las sugerencias del alcalde y vecinos que le acompañaron en la visita, se realizará un plan de señalización del monumento que mejore la localización del mismo. 

La intervención en esta iglesia románica ha consistido en retirar las metopas, canecillos y capiteles de los dos ábsides, y además, se construyó un alero provisional que restituye la volumetría y juegos de sombras de los elementos originales de piedra. 

En el ábside sur, se han dispuesto placas impermeabilizantes, y en el ábside central se protegió el faldón con tejido transpirable e impermeable. 

El equipo redactor de este proyecto consideró como mejor opción la reproducción de las piezas escultórica ubicadas en dichos ábsides, y los originales están siendo custodiados en el edificio anexo a dicho templo, a fin de controlar su estabilidad, evolución y condiciones ambientales. 

Serna, acompañado por el director de la Sociedad Regional de Educación, Cultura y Deporte, Víctor González Huergo, así como por el equipo de restauradores y vecinos de la localidad, contemplaron las piezas originales y se estudió la posibilidad de realizar un museo de sitio en dicho espacio que ayude a la comprensión de Santa María de Piasca. 

En la iglesia se han implantado las reproducciones realizadas en una calidad excelente y fieles a los originales. En el proceso de reproducción de piezas escultóricas se han realizado ensayos de envejecimiento. 

Asimismo, se ha obtenido un molde de silicona de cada una de ellas, y un contramolde de escayola o estratificado de fibra de vidrio.

Los elementos reproducidos y que han sido colocados en su lugar habitual han sido las 14 metopas y 15 canecillos o capiteles del ábside central, y las siete metopas y otros tantos canecillos correspondientes al ábside sur. 

Ubicada en el municipio de Cabezón de Liébana, la iglesia de Santa María de Piasca es uno de los más notables testimonios del arte románico cántabro. Fue declarada Monumento Nacional el 4 de julio de 1930. 

Está formada por tres naves de las que, como es habitual, la central es la más ancha. La nave central y la de la derecha rematan sus cabeceras mediante sendos ábsides de planta circular al exterior y poligonal al interior. 

La nave izquierda también tuvo en su día un ábside en simetría con el del lado opuesto, pero ha desaparecido y ocupa ahora su lugar una sacristía. 

Tanto las bóvedas de los ábsides como las de las naves y los cruceros son nervadas y de aspecto netamente gótico, como corresponde a la época en que fueron realizadas (siglo XV).