Javier Botín, presidente de la Fundación Botín, ha compartido con Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria, la evolución del Programa de Desarrollo Rural, Patrimonio y Territorio.

Los dos presidentes han compartido una jornada en el Valle del Nansa, a través de la cual Javier Botín ha querido dar a conocer de primera mano a Miguel Ángel Revilla los avances del Programa que la fundación cantabria implementa en el Valle desde 2005, una propuesta de intervención transversal para promover el desarrollo económico y social en la zona.

La visita ha comenzado a las 12.30 de la mañana en el Colegio de Puentenansa, donde la Fundación Botín cuenta con un proyecto de actividades extraescolares, en colaboración con la Consejería de Educación, e implementa el programa Educación Responsable. Seguidamente se han reunido con los alcaldes del Valle del Nansa y Peñarrubia en la sede de la Mancomunidad, continuando la jornada en Polaciones con una visita a la localidad de San Mames, donde la Fundación intervino en la restauración de su Iglesia, las antiguas escuelas y su entorno.

Botín y Revilla también han aprovechado la jornada para visitar el obrador de mermeladas El Invernal de San Ignacio y La Hila, dos iniciativas empresariales nacidas al auspicio de Nansaemprende, programa para el fomento empresarial en el Medio Rural que la Fundación implementa en el Valle desde 2011.

Durante su encuentro con los alcaldes del Valle, Javier Botín quiso remarcar la apuesta de la Institución que preside para con este Programa, ‘en el que la Fundación ha invertido ya cerca de 12M€’.

 

Por su parte, Miguel Ángel Revilla ha valorado el compromiso de la Fundación Botín con la comarca del Nansa y ha destacado la contribución del Programa de Desarrollo Rural, Patrimonio y Territorio a evitar el abandono y la despoblación de esta zona ‘demasiadas veces olvidada’ de Cantabria.

Recientemente, la fundación arte ha anunciado la celebración, los días 26 y 27 de septiembre de 2015, de una nueva edición de las Jornadas Europeas de Patrimonio, en donde el Valle del Nansa y Peñarrubia se abre nuevamente a Europa.