Liberbank obtuvo una ganancia neta atribuida de 129 millones de euros en 2015, lo que supone un avance del 9,9% respecto a 2014. 

El beneficio antes de impuestos descendió un 65% en tasa interanual, pero el grupo que dirige Manuel Menéndez recupera este año 71 millones en impuestos, cuando el año pasado pagó 10 millones.

La entidad destaca entre los aspectos más positivos de los resultados, el incremento del margen de interés, que sube el 5%, hasta los 494 millones. Esta subida se apoya principalmente en la caída de los costes de los recursos minoristas, que permite compensar con creces el descenso de la rentabilidad del crédito.

La fuerte caída de los resultados por operaciones financieras (los conocidos como ROF), que bajan el 36%, hasta 193 millones, se reflejan en un descenso de los ingresos totales (margen bruto) del 2,6%, hasta 914 millones.

Por otra parte, los gastos bajan menos, el 0,8%, lo que provoca un deterioro de la ratio de eficiencia (que mide lo que el banco gasta de cada euro que ingresa y es mejor cuanto más baja), que pasa del 46,75% del cierre de 2015 al 47,59% actual.

En el lado de las dotaciones, la fuerte caída de las provisiones para deterioro de activos crediticios (el 42% menos) se ve ofuscada por el incremento de las provisiones para los costes de reestructuración que alcanzan los 182 millones de euros, de los que 98 millones están destinados a cubrir el plan de bajas incentivadas puesto en marcha por el grupo.

La caída de los activos dudosos (sin contar el Esquema de Protección de Activos -EPA- que cubre parte de las pérdidas esperadas en CCM) permitió a Liberbank reducir la morosidad en 60 puntos básicos en 2015, hasta situarla en el 10%.

Por último, la inversión crediticia de Liberbank se redujo el pasado año un 5,8%.