El Patronato del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira se reune este jueves, 26 de marzo, a partir de las 17.00 horas, en el Palacio de Festivales de Cantabria, en Santander, y no en la sede del museo, en Santillana del Mar. 

En la reunión, los miembros del Patronato, encabezados por el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, y el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, analizarán los últimos datos el Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y Régimen de Acceso de la Cueva de Altamira, según ha informado la Secretaría de Estado de Cultura en un comunicado. 

Esta convocatoria del pleno del Patronato tiene lugar una semana después de que se hiciese pública una carta que el departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense remitió en diciembre a la UNESCO y en la que se que cuestionan las visitas experimentales de Altamira y el programa de investigación y conservación impulsado por el Ministerio de Cultura, así como se abogado por mantener cerrada la cavidad. 

Ante esas críticas, el Ministerio afirmó que su “prioridad” es la “salvaguarda” y el “conocimiento” de la cueva de Altamira y aseguró que, aunque en los estudios científicos han analizado el impacto de la presencia humana, no por ello se puede deducir que estuvieran dirigidos a abrir la cavidad al público. 

Además, Cultura defendió que, tras la realización del programa de investigación y con el plan de conservación preventiva implantado, el conocimiento de este bien cultural “y las garantías para su conservación son mayores que nunca”. Y es que, según dijo, esos estudios han “ampliado enormemente el conocimiento” sobre la cueva, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1985 y que ha estado cerrada al público durante 12 años hasta que, en febrero de 2014, comenzaron las visitas experimentales. 

En el programa de investigación para la conservación de Altamira participaron unos cincuenta especialistas procedentes distintas instituciones: el Instituto del Patrimonio Cultural de España, de la Subdirección General de Museos Estatales, del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de las Universidades de Cantabria, País Vasco, Complutense de Madrid, y Alcalá de Henares. 

La investigación estuvo dirigida por Gäel de Guichen, consejero del director del Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de los Bienes Culturales (ICCROM) dependiente de la UNESCO y experto en conservación preventiva.