Los profesionales “más relevantes” del arte sonoro español se dan cita estos días en la sede de Noja de Cursos de Verano Universidad de Cantabria (UC) con el objetivo de mostrar un concepto artístico “muy innovador y que en Cantabria realmente no se trabaja”, según ha señalado en un comunicado la profesora de la UC María Elena Riaño, codirectora del monográfico junto a la docente de la Universidad del País VascoMaravillas Díaz.

Se trata, según Riaño, de un curso “muy tecnológico” cuyo objetivo es experimentar con las posibilidades del sonido desde el punto de vista de la escucha, con técnicas de fonografía y de creación a través de software especializado. Así la sede de Noja, coordinada por Paula Mier, es un año más como el principal escenario musical de los Cursos de Verano UC.

Entre los alumnos se encuentran docentes, músicos, informáticos, e incluso una niña de 10 años aficionada a este arte. Esta variedad obedece, a juicio de Riaño, a que “el arte sonoro es accesible a cualquiera que le guste enredar, porque siempre hacen falta altavoces, micrófonos, software de edición y producción de música, de programación, etcétera”.

En la jornada inaugural ha participado el director de la Orquesta del Caos, José Manuel Berenguer, quien ha explicado que el arte sonoro “es una disciplina que se está determinando y conformando” y que se encuentra “poco definida en este momento”, añadiendo que “cada vez hay más gente que reconoce que su trabajo quizá puede incluirse en este término”.

Berenguer ha mostrado de manera práctica el funcionamiento de una de las disciplinas del arte sonoro, la sonificación,  que es hacer sonidos a partir de cualquier cosa que exista, como los datos de las naves espaciales, los códigos de una imagen o el flujo de Internet.

En el seminario, eminentemente práctico, también ha incluido un taller dirigido por el músico y docente Manuel Antonio Cabañinas en el que se trabajó con la voz como herramienta de creación a través de una aplicación móvil.   

La vertiente más pedagógica del arte sonoro será contemplada por Juan Matos, quien mostrará la técnica de circuit bending, consistente en manipular juguetes electrónicos para convertirlos en instrumentos musicales y así producir, componer e improvisar sonidos.