La Fundación Botín ha desarrollado un acto en el que ha presentado los resultados de su programa de Transferencia Tecnológica, contando para ello con el respaldo de más de una veintena de científicos, los mejores de España en el campo de la biomedicina, con los que ha trabajado los últimos 10 años para lograr que su talento y su esfuerzo se conviertan en productos o servicios que mejoren nuestra calidad de vida, así como en empresas e inversión que generen empleo de calidad.

La jornada también ha servido para presentar el libro 28 Historias de Ciencia e Innovación Biomédica en España, una publicación que incluye las biografías en primera persona de los investigadores con los que la Fundación Botín ha colaborado a lo largo de estos años y que contribuyen, de manera decisiva, a cambiar la forma de hacer ciencia en España.

El evento ha estado presidido por Javier Botín, Presidente de la Fundación Botín, y Carmen Vela, Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, así como ha contado con un espacio de autoanálisis titulado ¿Qué hemos aprendido en estos años? en el que han intervenido Pedro García Barreno, Coordinador del área de Ciencia de la Fundación Botín, José López Barneo, Director del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y Laura Lechuga, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Javier Botín ha subrayado la necesidad de que los agentes que forman parte del Sistema de programas de Ciencia e Investigación de España redoblen esfuerzos en trasmitir y demostrar el valor de la ciencia, ya que la sociedad no termina de creerse ‘que los recursos dedicados a la ciencia no son un gasto sino una inversión; una inversión productiva e imprescindible’. Además, Botín alabó el magnífico nivel de la Biomedicina en España y aseguró que nuestro país ‘está contribuyendo de forma decisiva al avance del conocimiento en este campo’, a la vez que señaló la necesidad de mejorar nuestra capacidad de transferencia tecnológica: ‘Tenemos que seguir buscando nuevas formas de trasformar el talento en riqueza, y los descubrimientos de nuestros científicos en nuevos productos, servicios y tecnologías… Es nuestra obligación sacar el máximo partido a cada hora de trabajo y a cada euro invertido en ciencia, sea público o privado… Esa será la forma de convencer a la sociedad, no sólo de que la inversión que se está realizando en ciencia merece la pena, sino también que merece la pena invertir mucho más’.

Esta fundación en ciencia en Cantabria lleva más de 10 años apoyando la ciencia, siendo ésta una de sus principales áreas de trabajo. En este ámbito, la Fundación centra su actividad en mejorar la eficiencia de la transferencia de tecnología del laboratorio a la sociedad para generar riqueza económica y social.

Así, a través de su programa de Transferencia de Tecnología lleva más de 10 años trabajando mano a mano con algunos de los mejores científicos en biomedicina de España para ayudarles a hacer ciencia de modo que sea más fácil transferirla a la sociedad.

Por su parte, Mind the Gap surgió hace 5 años como evolución natural del programa de transferencia tecnológica. A través de él, y gracias a un innovador modelo de lo que se considera ‘impact investment’, la Fundación invierte recursos humanos y económicos para convertir en empresas descubrimientos de nuestros científicos.