Cerca de 3.000 personas participarán el próximo mes de abril en Cantabria en un ejercicio práctico de envergadura nacional de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que incluirá un simulacro de inundaciones de gran magnitud.

En la actividad, cuyo escenario principal será la zona del Besaya, entre el valle de Iguña y la desembocadura, en Suances, se desarrollará entre los días 3 y 7, e intervendrán efectivos de la UME, de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de fuerzas de Estados Unidos y Francia, así como miembros observadores de 15 países, psicólogos, médicos, bomberos, agentes y técnicos forestales de toda España.

También se simularán otros siniestros y emergencias en El Astillero y el Valle del Nansa, aunque el principal riesgo será en empresas químicas e infraestructuras a causa de las inundaciones. Así, se pondrán en práctica planes para hacer frente a desbordamientos y otras emergencias derivadas, como pueden ser los riesgos tecnológicos o medioambientales

Los participantes demostrarán sus capacidades de respuesta, contando para ello con el empleo de medios materiales como equipos de rescate, autobombas y nodrizas por su hubiera incendios, vehículos de todo tipo y más de 30 aéreos. Así lo ha detallado este martes en Santander el teniente general jefe y máximo responsable de la UME, Miguel Alcañiz, tras una reunión con el presidente regional, Miguel Ángel Revilla, que le ha ofrecido el apoyo y colaboración de la Comunidad para el simulacro ‘Cantabria 2017’.

Con motivo de este encuentro, efectivos de la Unidad se han desplazado a la capital cántabra para preparar con todos los servicios de seguridad y de emergencia autonómicos este importante ejercicio que permitirá, en palabras del jefe del Ejecutivo, “demostrar su eficacia y su planificación”.