El grado de digitalización de la población de Cantabria alcanza el 53,6% según un estudio de Asempleo que refleja que existe una relación entre el nivel de renta per cápita de las comunidades autónomas y el grado de digitalización de su población. De este modo, destacan la Comunidad de Madrid (57% digitalización) y Cataluña (70%) como las más digitalizadas, y en el lado opuesto, están Andalucía y Extremadura, con apenas un 40% de la población digitalizada.

El 30% de los españolas contaba el año pasado con habilidades digitales avanzadas, un porcentaje similar al de la media de la Unión Europea, si bien en España hay más jóvenes con habilidades digitales altas que en la media europea.

En concreto, ese porcentaje del 30% de españoles con este tipo de habilidades relacionadas con el procesamiento de texto, base de datos, gestión y tratamiento de la información, y comprensión de la navegación básica en Internet, se sitúa entre la media de los 15 países más avanzados económicamente (31%) y la de los 28 países miembros (28%).

Este tipo de habilidades se refieren a la capacidad de utilizar programas de presentación incluyendo imágenes, sonidos, vídeos o gráficos; de crear páginas web o blogs; de comunicarse a través de Internet; o de conocer el lenguaje de programación. 

Asempleo constata una cierta relación entre la tasa de paro y el nivel de digitalización de los diferentes países, así como con la capacidad de los trabajadores para encontrar un empleo y en este sentido, señala que la edad y el nivel educativo del trabajador, condicionan sus habilidades digitales, a medida que aumenta la edad, se reduce el porcentaje de los que cuentan con las capacidades digitales deseables (mínimo, las básicas).  

Sin embargo, en el colectivo de los menores de 35 años el porcentaje se multiplica. En España existe un porcentaje de jóvenes con habilidades digitales avanzadas mayor que en la media europea, algo que les confiere una mayor capacidad competitiva que al resto y por nivel de estudios, la tendencia es contraria: a mayor nivel de estudios, mayor es la habilidad digital y viceversa. En el caso particular de España, destaca el retraso que muestran los trabajadores con un bajo nivel de formación respecto a nuestros vecinos europeos, ya que poseen un grado de digitalización considerablemente inferior a la media europea.