La Strauss Festival Orchestra y el Strauss Festival Ballet, el próximo 2 de enero, a las 20.30 horas, al escenario de la Sala Argenta del Palacio de Festivales, protagonizarán el Gran Concierto de Año Nuevo poniendo en escena el programa Johann Strauss II (1825-1899).

La trayectoria que distingue a la Strauss Festival Orchestra ha sido forjada a través de exitosas presentaciones en las temporadas europeas de conciertos, a través de las cuales ha tenido el privilegio de difundir el tradicional Gran Concierto de Año Nuevo, acercando la maravillosa música de Johann Strauss a un público cada vez más amplio y entusiasta.

Los grandes éxitos conseguidos en los principales auditorios europeos como el Concertgebouw de Amsterdam, el Gewandhaus de Leipzing, la Philarmonie de Berlín, el De Doelen de Rotterdam, el Musikhalle de Hamburg, el Auditórium Parco della Musica de Roma, el Auditórium de Milano, el Auditorio Nacional de Música de Madrid, el Palacio Euskalduna de Bilbao, el Palau de la Música e l’Auditori de Barcelona, el Bozart de Bruselas, son prueba de la gran importancia de esta orquesta.

Integrada por profesores y solistas de la mayor calificación musical y profesional, la Strauss Festival Orchestra ha sabido mantener vivas las expresiones artísticas típicamente vienesas, despertando el interés de las más exigentes audiencias del continente.

Sin olvidar el espíritu jovial y festivo que anima la música de los Strauss, el rigor estilístico con el que esta orquesta enfoca habitualmente sus interpretaciones no es obstáculo para que haga aflorar a lo largo del espectáculo la más variada gama de recursos expresivos, desde los más nobles y sentimentales hasta los más jocosos y humorísticos.

A sus cualidades musicales, conducidas con habilidad y experiencia desde el podio por la versátil batuta de su director, se suman la encantadora dulzura de su soprano solista y la elegante plasticidad del grupo de baile. Todo, en conjunto, hace de esta compañía artística un instrumento ideal para convertir este concierto en un acontecimiento inolvidable.

Emparejado en igual nivel musical y profesional al de los miembros que componen la Strauss Festival Orchestra, el Strauss Festival Ballet le ha conferido un cariz definitivamente original al Gran Concierto de Año Nuevo, al dotar al programa de un verdadero carácter escénico.

Resultan infaltables en el espectáculo los números en los que la fantasía echa a volar, de la mano de los vaporosos, del frenesí y de la sensualidad de los movimientos de las parejas de baile e, incluso, de la aparición de personajes que ilustran singularmente las escenas de la caza o del brindis – por ejemplo- con un desembozado sesgo paródico.