El Gobierno de Cantabria ha aprobado la declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial de ocho danzas tradicionales de distintas comarcas y valles de la Comunidad Autónoma.   

En concreto, se ha declarado BIC Inmaterial a la danza de las lanzas, el baile del conde de Lara, la danza de San Pedro, los Picayos, el Pericote, Trepeleté, las danzas de palos y de arcos y las jotas montañesas.

El Ejecutivo ha aprobado estas declaraciones en la reunión del Consejo de Gobierno de este jueves por “tratarse de bailes que forman parte relevante del acervo cultural de la Comunidad Autónoma”.   

Según ha informado el Gobierno, las danzas forman parte del patrimonio cultural inmaterial de Cantabria. “Poseen una personalidad históricamente definida, que va unida a los valles y comarcas de la Comunidad Autónoma, y cuentan tras de sí con una arraigada tradición”, ha indicado.

Además, ha señalado que constituyen “el sólido nudo conjuntivo de diversas manifestaciones estéticas”, entre las que se hallan la danza, el baile, el canto y la música, a la que se une un apreciable repertorio de instrumentos musicales.   

Al mismo tiempo, ha destacado que las danzas tradicionales constituyen “una noble tradición que es inseparable de las costumbres y la sociabilidad que han determinado la personalidad cultural de Cantabria”.