La Fundación Botín vuelve a marcar la agenda cultural de Santander un lunes más, con un recital de piano en conmemoración del centenario de la muerte de Alexander Scriabin, a cargo de Javier Negrín.

Un trayecto histórico culminado con el encuentro entre Frederic Chopin y Alexander Scriabin es el hilo conductor del concierto, que tendrá lugar en el salón de actos a las 20.30 horas.

Este concierto de música clásica en Santander, enmarcado dentro del ciclo de Conciertos de Otoño, se titula ‘Una ruta romántica de Varsovia a Moscú. El color y el sonido: Un juego sinestésico’, y representa un encuentro con obras de juventud, surgido de la admiración que profesaba Scriabin hacia el músico polaco.

Una serie de preludios que Chopin configuró como sus 24 Preludios op. 28 y el compositor ruso como sus 24 Preludios op.11.

A pesar de que las dos obras presentan una organización “armónica regulada por el círculo de quintas”, desde esta fundación en Cantabria afirman que la “desenfrenada expresividad” de Scriabin le lleva a “una construcción sintáctica menos simétrica” que la de Chopin y a un “cromatismo armónico” que es “premonitorio” del Scriabin “místico” que aparecería más adelante en su Poema del Éxtasis.

“Aunque existan evidentes diferencias entre ambas obras, los preludios románticos superan la funcionalidad de los preludios anteriores”, añaden desde la fundación presidida por Javier Botín.

Recientemente, la Fundación Botín ha celebrado un acto en el que ha presentado los resultados de su programa de Transferencia Tecnológica, contando para ello con el respaldo de más de una veintena de científicos, los mejores de España en el campo de la biomedicina.

Esta fundación en ciencia en Cantabria lleva más de 10 años apoyando la ciencia, siendo ésta una de sus principales áreas de trabajo, para lograr que su talento y su esfuerzo se conviertan en productos o servicios que mejoren nuestra calidad de vida, así como en empresas e inversión que generen empleo de calidad.

En la actualidad, la Fundacion Botín trabaja también por el desarrollo rural sostenible del Valle de Nansa en Cantabria, uno de sus principales programas  gracias al cual se ha erigido como la fundación desarrollo de la región.