La música de órgano protagoniza el XLIV Ciclo Caja Cantabria de Músicas Religiosas, que se celebra en la iglesia de Santa Lucía de Santander y arranca este lunes con el concierto del burgalés Alberto Sáez Puente.

 

En este primer concierto, que tendrá lugar a partir de las 21.00 horas, Sáez Puente interpretará al órgano un repertorio con piezas de J.P. Sweelinck, J.S. Bach, C. Frank y F. Liszt.

 

El ciclo, que se desarrolla bajo el lema ‘La espiritualidad de la música en el órgano’, continuará este martes, día 31, a la misma hora y lugar, con de Francisco Javier López (Ávila), que interpretará a J.S. Bach, T.L. de Victoria, G. Bohm, N. Bruhms, J. Pachelbel, L. Boelmann y E. Torres.

 

El tercer concierto de este XLIV ciclo lo protagonizará el organista cántabro Jorge Gómez Llano que el miércoles, 1 de abril, a partir de las 21.00 horas, hará sonar en el órgano de Santa Lucía obras de L.N. Clerambaut, J. Cabanilles, D. Buxtehude, J.S. Bach y C. Marie Widor.

 

Esta nueva edición del ciclo se ha presentado este lunes en rueda de prensa por el director de la Fundación Caja Cantabria, Juan Muñiz,  y los organistas Alberto Sáez Puente y Jorge Gómez Llano.

 

El ciclo se dedica al órgano ya que, desde 1997, Caja Cantabria ha venido desarrollando una importante labor en la conservación y restauración de los órganos, lo que ha permitido “la supervivencia de este patrimonio cultural que estaba en peligro de desaparecer”.

Gracias a un completo plan de revitalización de estos instrumentos y de su música, se creó la Cátedra ‘Juanjo Mier’ para la educación de organistas, y el patrocinio de la conservación y restauración de más de la mitad de los órganos existentes en nuestra región, así como la adquisición de instrumentos para lugares emblemáticos en dónde habían desaparecido, como Castro Urdiales, Santo Toribio de Liébana, o nunca habían existido, como Renedo de Piélagos o El Astillero.

 

Este Plan, pionero en España, mereció el I Premio Nacional a la Conservación de Patrimonio Cultural en 2004, otorgado por el Grupo Vocento. Fruto de esta labor de conservación y difusión, en 2012 se han logrado declarar Bien de Interés Cultural 20 órganos de nuestra región, lo que supone ser la región con más órganos protegidos por la Ley de Patrimonio Histórico de 1985.

 

Por su parte, la Asociación ACOCA (Asociación para la Conservación de los Órganos de Cantabria), organiza alrededor de 25 conciertos anuales en los lugares en dónde se han restaurado órganos, facilitando así su conservación y la investigación, la formación de organistas, la atención litúrgica en los templos y la difusión de su música.