¿Sabes si tu edificio es 100% accesible? El pasado mes de diciembre finalizó el plazo establecido para que las comunidades de propietarios realizaran las reformas necesarias para cumplir con los requisitos de accesibilidad universal recogidos en el RDL de 2015, que exigía el cumplimiento íntegro de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su inclusión social. A pesar de ello, un estudio realizado por la Fundación Mutua de Propietarios revela que tan solo el 0,6% de las 9,8 millones de viviendas en España son universalmente accesibles.

Cuando pensamos en accesibilidad, lo primero que se nos viene a la mente es la instalación de un ascensor, un elemento indispensable, pero en muchas ocasiones insuficiente para que un edificio sea completamente accesible. Es importante subrayar que un 63% de los inmuebles no son accesibles de la calle al portal, sólo un 28% tienen rampa y un 22% carece de ascensor, según el estudio elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios junto con la Cátedra Unesco de la Vivienda de la Universidad Rovira i Virgili.

La presencia de un ascensor es fundamental para lograr que un edificio sea accesible, como también lo es la instalación de rampas o plataformas elevadoras junto a cualquier escalón situado en las zonas comunes. Las escaleras deben ser amplias, de tal forma que puedan pasar dos personas a la vez, además, deben estar equipadas en tu totalidad con barandillas.

Otro elemento importante son los buzones, los interruptores de la luz o los teléfonos automáticos, que en muchas ocasiones están situados en una zona demasiado elevada. Es fundamental también que las puertas sean amplias y ligeras. Otro factor importante es la buena iluminación de las zonas comunes, que debe permanecer encendida siempre que haya alguna persona en el lugar. Una zona común especialmente inaccesible son los garajes, donde se deben aplicar todas las medidas anteriores y ofrecer plazas adaptadas a los propietarios con movilidad reducida.