La Asociación Cambera inicia en octubre una nueva campaña de inspección de los ríos de Cantabria en la que se inspeccionarán un centenar de puntos de muestreo en Cantabria.

Mediante esta veterana iniciativa, centenares de personas voluntarias se encargarán de muestrear el estado de conservación de tramos fluviales distribuidos por la mayor parte de las cuencas fluviales de la región.

Para desarrollar esta tarea, los voluntarios cuentan con una metodología científica que permite obtener información con la que diagnosticar el estado ecológico de los cursos fluviales cántabros. Entre otros aspectos, destacan la determinación de la calidad del agua, del bosque de ribera, el inventario de flora y fauna, la detección de especies invasoras, la situación de la biodiversidad amenazada o el estado de sus riberas.

Esta metodología viene apoyada por la dotación a los grupos de voluntarios, por parte de la Asociación Cambera, de materiales gratuitos con los que determinar los diferentes parámetros indicadores, tales como manual de inspección de ríos, lupas, termómetros, redes o fichas de identificación de la biodiversidad.

Para que los voluntarios puedan desarrollar de manera óptima su labor, Cambera llevará a cabo actividades formativas específicas. En este sentido, tuvo lugar una jornada el pasado sábado 30 en el Parque de Corrobárceno (Puente Viesgo) donde, se mostró cómo realizar una correcta inspección de ríos.

Todos los resultados obtenidos serán analizados y publicados en el informe anual 2017. Éste recogerá información relativa al estado de salud de los ríos de Cantabria y será difundido para dar a conocer a la sociedad y a los principales agentes implicados en la gestión de los ríos las condiciones en las que se encuentran.