Limpiar el suelo de una oficina o un despacho muchas veces puede convertirse en toda una pesadilla para una empresa de limpieza en Madrid, ya que según el material del mismo muchas veces no resulta del todo sencillo. Y es que, aunque muchas veces el suelo puede pasar desapercibido, es uno de los aspectos más importantes a la hora de mantener el bienestar y la salubridad de los trabajadores.

Antes de comenzar con la limpieza del suelo, debemos conocer perfectamente las características del pavimento, ya que cada uno tienes sus propias necesidades y requiere su propia forma de limpieza. Aunque pueden existir tantos materiales para el suelo como oficinas en este mundo, es verdad que en la mayoría de los casos hay materiales que se repiten en la mayoría de los suelos.

Este es el caso del parquet o la tarima flotante, una opción muy común en las oficinas por la calidez que aporta en invierno y la frescura en verano. Pero, para mantener este tipo de suelo en perfectas condiciones (con abundante brillo y sin rayas) se requieren unos cuidados muy concretos. Lo primero sería utilizar productos específicos para la limpieza de este material y, además, aplicar disoluciones que los hidraten y protejan de vez en cuando. Para ello, la cera y los aceites de linaza, de teca, de oliva o de pino son una opción a valorar por la mayoría de las empresas de limpieza en Madrid.

Además del parquet, muchas oficinas optan por suelos de gres, un material fácil de mantener y que no pide cuidados muy complicados. En este caso, bastaría con realizar la limpieza del suelo con detergentes neutros y obviar los jabones abrasivos que puedan dañarlo.

En el caso de los suelos de mármol por su parte, nunca debemos usar productos abrasivos como la lejía, ya que el mármol al ser un material poroso resulta muy delicado. Además, siempre será recomendable escurrir de manera concienzuda la fregona en cada pasada e incluso, ir secando el suelo con una mopa en cada pasada de fregona. Y si queremos aportarle más brillo, bastaría con abrillantarlo regularmente y nuestro suelo quedará como nuevo.

Asimismo, en muchos casos nos encontramos con moquetas o alfombras en los despachos que, a priori, dificultan muchísimo la limpieza de los mismos. Si una empresa de limpieza en Madrid se encuentra ante esta tesitura, deberá emplearse a diario para conseguir un mantenimiento óptimo. Para ello, será necesario pasar el aspirador a diario y tratar de eliminar las manchas en el mismo momento que se producen y sin esperar a que se sequen demasiado. Alfombras y moquetas también pueden ser lavadas a máquina, siempre y cuando el material de las mismas lo permita.

Pero lo más importante de todo es delegar el cuidado del suelo de nuestra oficina a una empresa de limpieza en Madrid que nos asegure profesionalidad, calidad y un óptimo servicio.