Ya estamos en julio y el calor ha llegado para quedarse; y con él, llegan las vacaciones. Estas son buenas noticias para todos, incluso para los ladrones, que escogen esta época para multiplicar los saqueos en domicilios ausentes de inquilinos.

Una vivienda vacía es el objetivo perfecto de los delincuentes, lo que provoca que en la época estival se multipliquen los asaltos a pisos, apartamentos y casas en todo el país. De hecho, de acuerdo a datos proporcionados por Securitas Direct, en España se produce un robo cada 33 minutos en verano.

Evitar publicar en redes sociales los días que estaremos fuera de nuestro hogar, cerrar bien los accesos al domicilio o simular que la casa está habitada (por ejemplo, no cerrando a cal y canto las persianas) son algunas de las pautas recomendadas para no ser el objetivo de los delincuentes este verano.

Y tan importante como seguir las pautas recomendadas para minimizar el riesgo de asalto es contar con un seguro de hogar que minimice el impacto en caso de que, desgraciadamente, los ladrones consigan acceder a nuestra vivienda. Dependiendo de las necesidades y los bienes que tengamos en la vivienda, deberemos contratar un seguro con unas coberturas más o menos amplias, para asegurarnos de cubrir los bienes de nuestro inmueble sin pagar una prima excesiva por ello.

De hecho, muchas compañías aseguradoras cubren con el seguro de hogar no solo el hurto en el domicilio, sino también el atraco fuera de la vivienda, así como el uso fraudulento de cheques o tarjetas bancarias, de las que, además, se hace tanto uso cuando estamos de vacaciones.

Pero los robos no son los únicos riesgos que aumentan en verano en torno al hogar. Al pasar periodos más largos fuera del hogar que durante el resto del año, también aumentan las posibilidades de sufrir daños en el mismo sin que sean percibidos y, por tanto, sin que podamos poner un remedio inmediato. Así, es fácil que durante las vacaciones pueda darse algún corte de luz puntual o un escape de agua que, al no encontrarnos en el hogar, puede desencadenar un mal mayor y que si no tenemos seguro de hogar con estas coberturas, provoque que el desembolso con el contábamos para las vacaciones, acabe siendo mucho mayor.