La Consejería de Educación, Cultura y Deporte rehabilitará las pinturas murales de la época renacentista descubiertas en las iglesias de San Jorge de Ledantes (Vega de Liébana) y de Linares (Peñarrubia), con una inversión que asciende a 46.000 euros y que pretende conservar dos ejemplos de la singularidad del legado artístico que se esconde en Cantabria.

Así lo ha anunciado el consejero Ramón Ruiz, durante la visita que ha realizado a la iglesia parroquial de San Jorge de Ledantes, cuyo valor histórico es “indudable, ya que se trata de la representación de pintura mural más importante en Cantabria“. En este sentido, ha señalado que la Consejería va a editar un catalogo con motivo del Año Jubilar, para potenciar un itinerario cultural que recorra las pinturas existentes en un total de 11 ermitas y capillas ubicadas en la comarca lebaniega y otra en Peñarrubia, que albergan este tipo de murales.

“Nuestro objetivo es hacer un itinerario para poner en valor este bien patrimonial y cultural que hasta ahora ha estado en un cierto abandono, pero que nos parece que es un elemento a conservar y restaurar para mostrar a las generaciones presentes y futuras y en eso estamos”, ha explicado el consejero.

Ese patrimonio se encuentra en el cementerio de Ojeda (siglo XIII), Iglesia de Santa Eugenia en Villaverde de Liébana (XVI), Iglesia de San Jorge en Ledantes (XVI), Capilla del Carmen en Cabezón de Liébana (XVIII);Iglesia de Avellanedo en Pesaguero (XVII-XVIII), Capilla de San Cayetano en Potes (XVII), Iglesia de Barrio y ermita de Los Remedios en Vega de Liébana (XVIII), Iglesia de Argüebanes en Camaleño (XIX-XX), Capilla de la parroquia de Lomeña en Pesaguero (XIX), Sacristía de la parroquia de Barago en Vega de Liébana, Ermita de Nuestra Señora de los Angeles en Esanos (XVIII) y sacristía de la iglesia de Soberado en Vega de Liébana. Y en el término municipal de Peñarrubia, la iglesia de Linares, cuyos frescos datan del siglo XVI.

Por su parte, el alcalde de Vega de Liébana, Gregorio Alonso, ha subrayado la necesidad de poner en valor este patrimonio para preservarlo para el futuro, además de convertirlo en un foco de atracción para el turismo religioso. Por ello, ha agradecido el interés del consejero de Cultura, “cosa que no demostró el anterior Ejecutivo”.

Tanto las pinturas de Ledantes como las de Linares son de murales que imitan los retablos que hay pintados en el muro del presbiterio, con la finalidad de poner de manifiesto el importante desarrollo que alcanzó la pintura mural en Cantabria entre los siglos XII y XVI.