El déficit de Cantabria se situó en los 141,1 millones de euros el pasado 31 de mayo.

Así se deduce del estado de ejecución del Presupuesto de la Administración de la Comunidad Autónoma, de las modificaciones al mismo, y de la situación de la Tesorería, publicada hoy en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC).

Los datos correspondientes a los cinco primeros meses del año muestran que Cantabria ingresó 819,9 millones y gastó 961, con lo que contabilizó un déficit del 1% del Producto Interior Bruto (PIB).

Estos datos de ejecución del presupuesto de Cantabria no incluyen las cuentas de las empresas públicas ni otras como las de la Universidad de Cantabria.

De los casi 820 millones que ingresó Cantabria hasta mayo, la mayor parte corresponde a la recaudación por el IVA (205,6 millones) seguida de transferencias del Estado (196,8 millones), del Impuesto sobre la Renta (195 millones) y los impuestos sobre consumos específicos (que gravan el alcohol, el tabaco y los hidrocarburos, entre otros), con 86,7 millones.

Por su parte, las políticas sanitarias concentraron la mayor partida de gasto en el cuarto mes del año, con 426,6 millones, seguidas de las de educación, con 229,6 millones. Además, a infraestructuras se destinaron 84 millones, y a servicios sociales y promoción social 83 millones. Con todo, la tercera partida más cuantiosa, 221,7 millones de euros, fue para la deuda pública.

Al cierre del pasado mes de mayo, el Gobierno de Cantabria había contratado préstamos por un valor de 217,7 millones de euros, y había amortizado 201,1 millones de su deuda, por lo que el endeudamiento de la comunidad se ubicaba en los 2.837,6 millones, cifra que supone un 0,2% por debajo del dato de enero del presente año (2.844 millones de euros).