El Festival Intercultural de las Naciones dijo adiós el domingo a su XII edición, por la que han pasado unas 300.000 personas y en la que se han desarrollado más de 150 actividades en el mes que ha durado, según cifras de la organización del evento.

El director y fundador del evento, Sergio Frenkel, ha realizado un balance “enormemente positivo” del desarrollo de esta cita estival, celebrada en el aparcamiento de los Campos de Sport de El Sardinero y que se inauguró el 12 de agosto y se cerraró xon el concierto de The Gordini que hubo que suspender ayer por la lluvia.

Frenkel ha explicado, en un comunicado de balance, que la media de asistencia ha sido de entre 8.000 y 10.000 personas al día, aunque ha habido jornadas que incluso se han superado los 15.000 visitantes.

Los días de mayor afluencia han sido, según el director del Festival, el comienzo de la semana del 15 al 20 de agosto.

Además, Frenkel ha subrayado que iniciativas novedosas esta edición del Festival han cosechado “oposiciones positivas” del público. Entre ellas, ha citado el concurso de selfies, la ruta gastronómica con nuevas incorporaciones de países al evento y sobre todo la nueva zona habilitada para los grandes restaurantes temáticos de México y Argentina que contaban con escenario propio para actuaciones musicales.

En cuanto al apartado artístico, ha destacado “la variedad y calidad” que, en su opinión, han tenido los espectáculos programados, entre ellos los dos conciertos solidarios, cuya entrada costaba 5 euros, y los de entrada libre, que han conformado, a su juicio, una “oferta musical muy bien recibida por el público”.

Frenkel ha elogiado “el talento local” plasmado, según ha dicho, en las trece escuelas de baile y los once grupos de Santander que han participado en el Festival, todos ellos con espectáculos especialmente pensados para el evento. Ha señalado que se trata de un aspecto que el Festival “quiere seguir potenciando en sucesivas ediciones”.

A los artistas locales se han sumado diez presentaciones y conciertos de artistas de reconocido prestigio; cinco grupos de músicas del mundo y trece asociaciones de inmigrantes y residentes con sus bailes y trajes típicos.

Precisamente, Frenkel ha destacado como “elemento clave” del Festival su “carácter intercultural”, convirtiéndolo –ha dicho– es “un espacio en el que conviven todas las culturas presentes en verano en la ciudad en plena armonía”.

Además, ha señalado que en este evento todos los segmentos sociales tienen su espacio, haciendo de esta cita “un Festival sin fronteras”.