El primer Congreso Nacional de Bioeconomía Forestal, que se celebrará en Santander los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, ya cuenta con 200 expertos inscritos procedentes de casi todas las comunidades de España, sobre todo las vecinas (Asturias, País Vasco y Castilla y León), pero también de fuera del país, como de Francia y Portugal.

Esta cita, que se celebrará en el Paraninfo de La Magdalena, está organizada por las cuatro entidades forestales más representativas de la región: Asociación Cántabra de Empresarios de la Madera y del Comercio del Mueble (ACEMM), la Asociación de Propietarios Forestales (Asforcan), el Colegio Oficial de Ingenieros de Montes y el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales. Además, colaboran la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander.

Según la organización, durante dos días Santander va a ser la “capital de la bioeconomía forestal”, un concepto no del todo nuevo que, según ha señalado, “pretende relanzar el papel de los productos y servicios que ofrecen los montes a la sociedad”.

El Congreso se ha organizado en cinco bloques temáticos, agrupando las ponencias en función de su contenido. Habrá algunas que aportarán una visión general de la bioeconomía, que serán impartidas por algunos de los expertos que más han aportado y destacado en la elaboración de las directrices de esta materia en España, mientras que otras serán más específicas.

Además, se dará voz a diferentes agentes del sector. Junto a las ponencias se celebrarán cinco coloquios para promover el intercambio de opiniones entre los asistentes.

El objetivo de esta cita es acercar a Cantabria las últimas tendencias y actualidad de la bioeconomía forestal. Según la organización, la bioeconomía constituye “una oportunidad y una necesidad” que engloba al conjunto de las actividades económicas que obtienen productos y servicios, generando valor económico, utilizando, como elementos fundamentales los recursos de origen biológico, de manera eficiente y sostenible.

Su objetivo es la producción y comercialización de alimentos, así como productos forestales, bioproductos y bioenergía, obtenidos mediante transformaciones físicas, químicas, bioquímicas o biológicas de la materia orgánica no destinada al consumo humano o animal y que impliquen procesos respetuosos con el medio, así como el desarrollo de los entornos rurales.