Casi 200 pasajeros desembarcaron ayer en Santander procedentes de Irlanda en el viaje inaugural de la ruta de Brittany Ferries entre la capital cántabra y la ciudad irlandesa de Cork. La naviera se ha marcado como objetivo alcanzar los 40.000 pasajeros y 20.000 camiones en el primer año de vida de esta nueva ruta, que es la única conexión marítima entre España e Irlanda.

En esta ruta inaugural han viajado a Santander, en el buque Connemara, numerosos aficionados al rugby que asistirán a la final del campeonato que se disputa el domingo en Bilbao; y también un grupo de coches superdeportivos que realizarán una ruta de 3.000 kilómetros por España durante diez días para recaudar fondos para un hospital de niños enfermos de cáncer.

Los superdeportivos han sido recibidos a pie de rampa por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla; la alcaldesa de Santander, Gema Igual; el consejero de Industria, Francisco Martín; el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Jaime González; y representantes de la naviera.

Revilla ha resaltado la historia de Brittany Ferries con Cantabria, una “historia de éxito” que tiene un “punto y seguido” con la inauguración de esta nueva línea. El presidente se ha mostrado convencido de que la ruta a Cork será “un éxito” y de que habrá nuevos proyectos con Brittany Ferries en el futuro y “más éxitos que celebrar”.

Preguntado sobre esos nuevos proyectos, el CEO de la compañía, Christophe Mathieu, ha respondido a los medios que hoy es una página importante para la naviera y que primer hay que consolidar la nueva ruta y convertirla en un “éxito”.

“El ferry necesita tiempo”, ha advertido, para puntualizar a continuación que el objetivo de 40.000 pasajeros y 20.000 camiones en un año “no es fácil”. El presidente de Cantabria ha destacado que la línea a Cork es la única conexión marítima entre España e Irlanda, por lo que se ha mostrado convencido de que, al margen de los pasajeros, también funcionará bien el tráfico de containers.

A la vez, ha agradecido a la compañía que haya apostado por Santander, y no por otro puerto de la cornisa cantábrica, para “unir dos países y acercar más a dos pueblos que tienen mucho en común”, y ha anunciado que el presidente de Irlanda vendrá este verano a Cantabria, donde ya veraneó hace unos años.