La décima edición de la Feria de Día de Santander, que se celebrará del 21 al 30 de julio, tendrá 46 casetas, diez menos que la anterior, y subirá el precio del pincho a tres euros, lo que sus organizadores justifican como una apuesta por la calidad.

Las casetas se instalarán en siete plazas y, como novedad, cada una de las zonas contará con un ‘casetero’ coordinador de la misma, en comunicación con la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC) y con el Ayuntamiento, que alertará sobre posibles problemas de limpieza o seguridad, por ejemplo.

Así lo han dado a conocer hoy en rueda de prensa la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el presidente de la AEHC, Ángel Cuevas, quienes también han desgranado otras novedades como un concurso de pinchos y casetas o los fuegos artificiales patrocinados por Hostelería que tendrán lugar el jueves 27 a las 23.00 horas en el entorno del Centro Botín.

La alcaldesa ha destacado que se han producido “cambios” en la Feria de Día, que estará organizada y controlada por más gente, y que da un “salto para que haya más calidad”.

Una calidad que tanto la regidora como Cuevas han ligado al incremento del precio del pincho de feria en un 20%. La primera ha afirmado que lo que “no es habitual” es que el precio se haya mantenido invariable nueve años, así como que esta revisión servirá para “optimizar” el pincho, cuya materia prima se revisará, así como el proceso de elaboración y la presentación.

Se trata de un “aumento de precio/calidad” que da lugar a otra novedad, un concurso para determinar los mejores pinchos y casetas, cuyo jurado no se dará a conocer para favorecer la objetividad y cuyo resultado se hará público el día 28 para que la gente pueda probar los pinchos ganadores.

Los primeros clasificados en pincho y en caseta –que este año se decorarán por dentro– recibirán un premio de 1.500 euros, los segundos de 750 y los terceros de 250 euros.

Además, fruto de la apertura de la organización a los caseteros, se han reubicado algunas casetas, que antes saturaban espacios que, por ejemplo, ya contaban con terrazas como en el caso de la plaza del Cuadro, donde se ha quitado una. La alcaldesa ha pedido “implicación” a los hosteleros y a los santanderinos, que participen, para que “entre todos tengamos una feria fuera de serie, como todos estos años”.