La Fundación Botín ha dado apertura a la muestra Itinerarios XXIV, una cita que se prolongará hasta el mes de junio y que acercará a los asistentes al Centro Botín a las últimas tendencias artísticas a través del trabajo de ocho artistas que fueron seleccionados en la XXIV Convocatoria de Becas de Artes Plásticas.

La fundación en Cantabria puntualizó que la exposición es comisariada por Benjamin Weil, director artístico del Centro Botín, y muestra una serie de creaciones que traspasan los límites del lenguaje convencional para narrar lo no visible, lo inarticulado o lo indecible. Una serie de proyectos personales que sirven como escaparate de las últimas tendencias artísticas.

Los artistas presentes en esta exposición que deja ver la creatividad y el talento son Irma Álvarez-Laviada, Elena Bajo, Josu Bilbao, Felipe Dulzaides, Rafa Munárriz, Alex Reynolds, Leonor Serrano Rivas y Pep Vidal. Sus propuestas también se recogerán en un catálogo editado por la Fundación.

Las obras

Respecto a las obras de esta exposición en Santander, la organización que preside Javier Botín puntualizó que los trabajos, recogidos en un catálogo editado por la Fundación Botín, están realizados en disciplinas y localizaciones muy variadas, aunque sus autores comparten una preocupación común por la problemática del espacio como parte esencial de las obras, y la necesidad de una experiencia física en tiempo real.

  • La artista asturiana Irma Álvarez-Laviada presenta un proyecto multidisciplinar, ‘Reversibilidad y Utopía’, centrado en la obsesión por la materia y la concepción de la reversibilidad del tiempo en relación a las dinámicas de apropiación de las obras.
  • La madrileña Elena Bajo investiga en ‘Urania’s Mirror’ el impacto ambiental y social que tienen las economías de explotación en la tierra y en las comunidades más antiguas, especialmente en algunos lugares de América Latina.
  • El vasco Josu Bilbao, con ‘esàk-esà’, una especie de desahogo emocional que hace referencia directa a nociones espaciales, entiende los procesos de escultura como una serie de relaciones y aperturas, dando cuerpo a la forma, al organizar en el suelo objetos y restos de objetos encontrados que le ayudan a irse dando cuenta de ‘qué está hecho su problema’.
  • El cubano Felipe Dulzaides, con ‘Deja tu tono en el mensaje’, opta por indagar en cómo la poesía y la experiencia poética nos afectan. Por ello, en su proyecto propone una serie de intervenciones dentro del rico paisaje sonoro de la ciudad de La Habana, usando las armónicas de los afiladores de cuchillos y tijeras que recorren la ciudad en sus bicicletas construyendo su propia melodía.
  • Rafa Munárriz, desarrolla su práctica artística en ‘Bloqueo relativo’ a partir de percepciones tridimensionales. Conceptualmente su trabajo se sitúa dentro del espacio que confronta al ciudadano con su entorno, marcado por las limitaciones urbanas, sistemas de tránsito y políticas de circulación.
  • La actriz y cineasta bilbaína Alex Reynolds, presenta ‘A Fox Comes In’, una exploración cinematográfica de la noción de hospitalidad y sus consecuencias a través del sonido, que atraviesa e invade con extrema facilidad espacios y cuerpos, transformándose a veces en exaltación, y otras en violencia.
  • La malagueña Leonor Serrano Rivas expone la vídeo-instalación ‘The dream follows the mouth (of the one who interprets it)’, que presenta dos movimientos escultóricos entrelazados que, al desarrollarse, solapan el fondo y la figura a través de la danza y el tarareo. Compuesto por una proyección en un primer plano y, en un segundo, un área de bastidores poblada por objetos, la combinación crea una trama a partir de pequeñas acciones performativas generadas por un grupo de mujeres.
  • El catalán Pep Vidal desarrolla con ‘El árbol y las vacas’ un método que le permite entender y relacionarse mejor con el mundo y poder mostrar la realidad escondida. Su trabajo consta de seis esferas de PVC hinchables blancas organizadas en fila, de mayor a menor, o viceversa, según se mire.

Para Benjamín Weil, el tiempo y el espacio de la exposición de arte y cultura en Santander se convierten en “elementos claves para desplegar unas propuestas artísticas que vuelven a escenificar unos fragmentos de realidad que, de otra manera, se soslayarían o pasarían desapercibidos” y apuntó que “compartir el espacio de la muestra fomenta un diálogo entre los distintos proyectos, poniendo de relieve la proximidad de algunas preocupaciones comunes y construyendo así una buena perspectiva de las tendencias más recientes de la creación contemporánea”.