La Fundación Botín ha presentado su Memoria de 2017 en un acto celebrado hoy en Santander y que ha estado presidido por Íñigo Sáenz de Miera, director general de esta institución.

En 2017, esta fundacion en Cantabria invirtió un total de 19,5 millones de euros; un presupuesto destinado a sus principales áreas de actuación y a los programas e iniciativas que desarrolla con el fin de contribuir a la generación de desarrollo social, económico y humano no solo en Cantabria, sino en toda España e incluso más allá de nuestras fronteras, siempre teniendo muy presentes ‘los tres ejes en torno a los que debe desarrollarse toda sociedad civil: Eficiencia, Innovación y Colaboración’.

Este trinomio, es la clave de su programa Educación Responsable, una innovadora iniciativa creada en 2006 para mejorar la calidad de la educación con la introducción de la inteligencia emocional, social y el desarrollo de la creatividad en las aulas. Educación Responsable es una iniciativa de la que ya se benefician 125.000 estudiantes y cuya internacionalización se ha afianzado en 2017 con 12 nuevos centros en Uruguay y otros 4 en Chile, que sumados a los que ya participan en siete comunidades autónomas españolas, conforman una red de 254 colegios e institutos.

En el ámbito científico, la Fundación Botín mantiene desde hace más de una década un compromiso firme con la transferencia tecnológica para lograr que los resultados de la investigación científica española lleguen a la sociedad. Así, en 2017 se ha apostado de manera decidida por un sistema de trabajo colaborativo que ha permitido consolidar un nuevo modelo de impact-investment multiplicando, además, la eficiencia de los recursos invertidos por la Fundación Botín en proyectos científicos. Esto se ha logrado con el programa Mind the Gap, iniciativa de fomento del emprendimiento biotecnológico que en 2017 ha contado con el apoyo de cuatro grupos inversores privados que, junto a la Fundación Botín, han movilizado un capital de 3 millones de euros para financiar un mínimo de 6 proyectos de I+D+i, siendo éste un claro ejemplo de la apuesta de la Fundación Botín por la innovación y la colaboración entre instituciones públicas, sociales y privadas, y de cómo esta combinación nos permite ganar en eficiencia. Mind the Gap cierra el año 2017 con 5 compañías que alcanzaron una facturación conjunta de 1.230.000 €, lograron captar 1,3 millones de euros de capital privado y mantuvieron 48 puestos de trabajo.

En el terreno social, Sáenz de Miera ha destacado el programa Talento Solidario como una referencia en el sector también por su carácter innovador y por su apuesta decidida por la colaboración, gracias a la cual logra llegar un 30% más lejos a través de la colaboración con otras instituciones como Caja Navarra y las fundaciones Tatiana y Mahou San Miguel. Este programa, cuyo principal objetivo es impulsar y dinamizar la profesionalización del sector no lucrativo en España, cuenta con una red formada por 230 organizaciones del tercer sector que innovan, colaboran entre sí y buscan la máxima eficiencia social.

Otra iniciativa en la que la colaboración a través del trabajo en red es también básica es el programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina, un programa que se prepara ya para celebrar su décimo aniversario con un encuentro de becarios en 2019, que ya cuenta con 300 egresados y tiene cinco redes regionales (Brasil, Área Andina, México, Centro América – Caribe y Argentina).

Sobre el programa de Desarrollo Rural en el Valle del Nansa y Peñarrubia, el director general de la Fundación Botín destacó la extensión del programa a Valderredible, ‘un importante avance que ha sido posible gracias a la colaboración con el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de este municipio, agradeciéndoles enormemente su apuesta por el programa’.

Además, hizo especial hincapié en Nansaemprende, una iniciativa que ejemplifica cómo la Fundación Botín pretende garantizar el desarrollo y la evolución de nuestra sociedad. Según él, ‘desde su primera edición en 2011, el programa ha respaldado a cerca de 200 emprendedores y ha contribuido a la puesta en marcha de más de 30 iniciativas empresariales en zonas rurales’, consiguiendo generar riqueza en el Valle del Nansa y Peñarrubia, así como en las comarcas aledañas de Saja-Nansa y Liébana.

Para terminar, Sáenz de Miera subrayó el compromiso de la Fundación Botín por seguir mejorando la eficiencia social de sus acciones. ‘Queremos continuar mejorando el impacto que logramos con cada euro invertido y para ello tendremos que seguir midiendo nuestros programas y orientándolos según sean los resultados; tendremos que seguir innovando en programas y procesos, así como buscando nuevas fórmulas de colaboración con instituciones privadas, públicas y sociales’.